viernes, noviembre 04, 2016

Zapateo cubano.





Publicado por Derubín Jácome

En más de una ocasión he comentado sobre la bien merecida fama de bailadores que tenemos los cubanos, de los muchos sitios en que se podía ir a bailar e incluso sobre ritmos, canciones, intérpretes y músicos cubanos, y como llevo tiempo sin que dedique una publicación a este tema, hoy les comento sobre el zapateo.

El “zapateo cubano”, según muchos autores, es un baile cubano de origen español y se afirma que surgió en las zonas rurales, por lo que es lógico se considere música “campesina”. De hecho, en Cuba, recuerdo que solo se interpretaba en algunos programas de este género, como el clásico “Palmas y Cañas”. Y sin pretender hacer una tesis sobre este baile, pues no quiero aburrirles, les comento sobre el mismo.


Se cree que desde 1550, los primeros colonizadores empezaron a desarrollar en la Isla una afición por bailes que tenían como principal atractivo el arrastrado de los pies o zapateado. De posible procedencia andaluza, se asegura provenía de algunas danzas de influencia celta en Europa. Otros historiadores e investigadores le atribuyen una raíz canaria.

Alejo Carpentier en su libro “La música en Cuba”, considera que los primeros indicios de la aparición del zapateo en la Isla, datan de principios del siglo XVIII, aunque no fuera hasta la segunda mitad del siglo XIX cuando alcanza su mayor auge. También afirma que no se convierte en un baile representativo de la cultura cubana, hasta las primeras dos décadas del siglo XX.

En un artículo de la revista “La Charanga” Tomo 2, Núm. 21-25 publicada en La Habana en Octubre de 1858, encuentro:
“…al oírlo se entusiasman y alegran de tal manera que olvidando una sus desventuras y el otro su elevada posición social, se ponen, sin dárseles un bledo por el qué dirán, a bailar el zapateo, entonces, todo el mundo se arrebata…”

En cuanto a considerar su surgimiento en las zonas campesinas, el musicólogo cubano Rolando Antonio Pérez expone que durante los siglos XVI, XVII y XVIII se manifestó en Cuba una tendencia hacia el poblamiento de las zonas interiores y hacia la ruralización de rasgos hispánicos… “que antes tuvieron por sede las ciudades”.

Es decir, que el proceso de evolución del zapateo comienza en los medios urbanos, y es después que se expande hacia las zonas rurales, como proceso natural de poblamiento de la Isla. Es cierto que no estuvo limitado al paisaje urbano, pues entre los campesinos también existió una danza, con particularidades que la diferencia del estilo común a más de una región de América: el zapateo cubano.

Otro investigador e historiador cubano, José María de la Torre, parte de su experiencia personal para afirmar que el origen del zapateo criollo parecía venir de la región española de Castilla la Nueva “… pues al escuchar alguna tonada en La Mancha, creía estar oyendo el lastimero ¡ay! de nuestros campesinos…” Esta afirmación no creo que resulte muy convincente.

La procedencia canaria del zapateo es una creencia arraigada en el pueblo cubano. Parece lógico si consideramos el significativo asentamiento de inmigrantes canarios en los campos de Cuba, donde más se desarrolló este género. Pero este argumento queda descartado porque en la historia de las Islas Canarias no existen referencias a ningún género basado en la improvisación poético musical que pudiera haber servido como punto de partida para el desarrollo posterior de este baile.

Quizás el más sólido argumento en contra de la hipótesis del origen canario del punto sea precisamente que en las Islas Canarias se le llama a este género “punto cubano”, en evidente reconocimiento de su procedencia de nuestro país.

En el libro “Música e historia del Zapateado” del español Guillermo Castro Buendía, aparecen muchas notas bibliográficas de la prensa hispana que no dudan en confirmar la nacionalidad cubana de nuestro zapateo:

Mayo de 1842, “El último adiós”.
…”Con este título hemos visto anunciado en el diario de ayer la última función de la sublime hija del Rhin, que se verificará el domingo próximo. En ella bailará la hechicera
Hada, el “Zapateado Buscapié cubano” que ha aprendido en esta semana …”

Agosto de 1844, “Las bocas de la Isla”
…”Canción nueva con letra muy chistosa que cantará con toda la sandunga gaditana el joven Don Víctor Valencia… Se presentará Dª María Arroyo, con la disposición que le es
natural, bailará el verdadero “zapateado cubano”, que le acompañarán con arpa, tiple, guitarra y güiro.

Sin embargo, no hay dudas de que el taconeo, la gestualidad y, en general, el ritmo asumido recuerda a la intencionalidad “coreográfica andaluza”, según escribió el compositor cubano Sánchez de Fuente.

Existen muchas referencias que, ya consolidada la dominación española sobre sus colonias, empiezan a regresar a España muchos españoles, acompañados de sus esclavos negros, que traían costumbres ya mestizas creadas en el Caribe, sobre todo en la música y la danza. De Cuba les llegarán instrumentos diversos, y algunos se adaptaron a su cultura, como el güiro, calabazo, y la quijada de burro.

El simple instrumento musical cubano llamado “güiro”, no es más que la fruta del árbol que llamamos güira. El fruto tiene forma de calabaza alargada, el que una vez secado, se le hacen varias rayas paralelas consecutivas por uno de los lados y que al frotarse con unas varillas produce el consabido y rítmico sonido que acompaña a la música cubana de todos los tiempos.

El zapateo es un baile de pareja suelta, y su característica más notable es el juego de los pies, alternando la punta y el tacón, paso básico que le da nombre al baile, sin dejar de marcar el ritmo de la música en compás de seis por ocho, con el canto y el palmeo de los participantes.

La mujer, erguida, sostiene su delantal o falda con ambas manos, mientras el hombre se inclina ligeramente hacia delante con los brazos cruzados por detrás a la altura de las caderas, simulando perseguir el cuerpo de la compañera con su cabeza, como hace el gallo con la gallina durante el cortejo de apareamiento. Incluso hay referencias de que los bailadores más experimentados se colocaban cuchillos en los zapatos, imitando espuelas de gallo y haciendo peligrosos pasillos.

El hombre gira alrededor de la mujer, quien trata de no darle las espaldas, por lo que ella va girando sobre su propio eje, acentuando el galanteo masculino y la coquetería femenina. Los dibujos coreográficos son libres y espontáneos, y se presentan otros pasos conocidos como “escobillado” y “floreo”, los cuales puede realizarse con rapidez o lentamente. Ella lo provoca y él culmina el baile colocándole su sombrero en la cabeza o su pañuelo sobre los hombros.

 
En la revista “Sport”, Año 3, Num. 14-16, Enero de 1888, se comenta:
“…En las razas superiores el primitivo objeto de los bailes fué el amor. Amor delicado, que aún suele elevarse dulcemente de los bailarines, moverse con ellos y embriagarlos con plácido calor, en tanto que los arrullan las notas de una música deliciosa. ¡El Zapateo cubano, la Tarantella napolitana, el Frascone toscano, el Walz alemán, la Mazurka polaca, la Rómeka y la Arnauta griega, que son sino bailes de amor?…”
 
Considerado como “baile de guajiros” cayó en descrédito y lamentablemente fue marginado. Y aunque no considero que deba actualizarse o hacerse popular como un baile de salón, tampoco debemos olvidarlo, porque es cubano y forma parte de nuestra cultura y de nuestras raíces. Y, sin dudas, está olvidado, como tantas otras cosas…
CUBA EN LA MEMORIA 22/03/2016.

En la publicación anterior sobre el “zapateo cubano” les cité algunas referencias aparecidas en artículos de prensa de mediados del siglo XIX, sobre este baile que ya para entonces era popular en nuestra Isla. Ahora les publico algunas imágenes de ilustraciones inspiradas en dicho baile y algunas anécdotas relacionadas con las mismas.

La primera y más antigua de estas ilustraciones es “El zapateado”, ilustración de 1840 realizada por Federico Mialhe para su colección “Viaje pintoresco alrededor de la Isla de Cuba”, que consta de 21 litografías, y que el autor dedica al Intendente y Gobernador de la Isla, Claudio Martínez de Pinillos, Conde de Villanueva.


Sobre esta ilustración, a partir de la sexta entrega de la colección, se hizo pública una polémica entre los redactores de dos periódicos “rivales” de esa época; El “Diario de la Marina” y “El Faro Industrial”. En un artículo del 26 de mayo de 1849, el redactor del primer diario citado, sin dejar de hacer pública su admiración por la belleza de las imáges, señala dos aspectos que considera desacertados, exponiendo que no se justifica la utilización del término “alrededor”, en su título, ya que también aparecen imágenes que corresponden al interior de la Isla, por lo que debería haberse utilizado la preposición “en”.

Su otra objeción está relacionada con el título dado a la ilustración “El zapateado”, lo que considera erróneo ya que en la Isla este baile se le conocía como “zapateo”, exponiendo que el término “zapateado” responde a un baile provincial de Cádiz, en España y “zapateo”, al de Cuba. No obstante este periodista justifica al Sr. Mialhe: “…sabemos que es extranjero y esta circunstancia le excusa de la falta de conocimientos de nuestros campos…”

En una segunda nota de prensa, vuelve a insistir sobre sus objeciones, incluyendo nuevos detalles relacionados con el vestir campesino. Afirma que los “guajiros” no usan sombreros de copa chata y de ala ancha, ni botines y que no suelen llevar pañuelo en la cabeza, ni se atan los pies con cintas. De igual modo ironiza sobre el que se encuentra recostado, con blusa, considerando que su apariencia es más francesa que de campesino cubano. Sobre las campesinas, argumenta que ellas no se sujetan las sayas de esa manera.

Otra de las imágenes de esa época relacionadas con el zapateo, la encontramos en el “Album pintoresco de la Isla de Cuba”, editado en 1853 en Berlin, por “Storch & Kramer” y “Bernardo May y Cia”. Las imágenes que aparecen en este obra, están basadas en las originales ilustraciones basadas en impresiones de Cuba, que tuvo su litógrafo original: Federico Mialhe. Fue tal su promoción a lo largo de América y Europa, que algunos autores consideran que la imagen que el público ilustrado, del siglo XIX, tuvo de Cuba fue el transmitido por este grabador.

Estos mapas-litografía coloreadas, que incluyen un recuadro que traza las distancias entre ciudades de Cuba, está además enmarcados por un borde pictórico de diez y seis viñetas que reflejan estampas de mediados del siglo XIX cubano. lustraciones sobre escenas de la vida cotidiana, acontecimientos históricos y lugares importantes.
Representan una muestra de las ciudades, puertos, ferrocarriles y carreteras de nuestro país en esa época, también del cultivo de tabaco, una danza formal, una vista de la ciudad desde el puerto, una pelea de gallos, la toma de el Morro por las fuerzas británicas en 1762, la ciudad y el santuario del Cobre, el huracán de 1846 y una escena de baile “el zapateo”, tema de esta publicación.

Esta obra tampoco estuvo exenta de problemas. Las ilustraciones originales de Mialhe,que bordean este mapa, estuvieron involucradas en un escandaloso caso de la piratería de derechos de autor.

Bernardo May, un comerciante de La Habana, envió los grabados originales de Mialhe a Alemania, para ser reproducidos, sin la autorización de su autor. De regreso a Cuba, las copias serían vendidas a menos de la mitad del precio del establecido para los originales, lo que sin dudas, afectaba las ganancias de su autor original.

Mialhe demandó a de Bernardo May amparado bajo las leyes de “Derecho de Autor” que estaban recién promulgadas. Ante tal situación, Bernardo May negó el plagio, sosteniendo que “… después de todo, damas en carros, vendedores ambulantes, iglesias, monumentos y paisajes eran todo lo que hay a la vista de “cualquier” artista que quisiera pintarlos…

Con este sencillo argumento, el caso fue resuelto a favor de Bernardo May, debido a un tecnicismo. Tampoco habían respetados los derechos de autor al utilizarse, sin su aprobación, el mapa que ocupaba la parte principal y central de las ilustraciones. El mapa también fue pirateado de otra fuente, ya que este mapa de 1848, había sido realizado por José M. de la Torre.

Sin embargo, se consideró que la composición del mapa, con la tabla de distancias y las ilustraciones de Mialhe, era una obra del todo “original” de Bernardo May.

Pierre-Toussaint-Frédéric Mialhe (1810 – 1868) fue un pintor francés que fuera reconocido internacionalmente por las ilustraciones sobre Cuba que realizara durante su larga residencia en la isla, desde 1838 a 1854. Con gran técnica y talento artístico, se supo capturar la vitalidad tropical de Cuba en sus ricamente coloridas pinturas. Muchas de sus obras fueron litografiadas, convirtiéndose en las primeras imágenes de nuestro país que fueran conocidas en el mundo.

Bajo el título “Viaje Pintoresco al rededor de la Isla de Cuba “, publicado Louis Marquier, 1847-8, realiza la carpeta que contenía sus 25 vistas litográficas a color y 2 mapas, en edición original de la que existen pocos ejemplares. Posteriormente sería pirateada en dos ocasiones. En ambas, lo haría el citado editor Bernardo Mayo, que la reimprimió en Berlín por la firma de “Storch & Kramer”, en 1853 y 1855, con el título del “Álbum Pintoresco de la Isla de Cuba”.

CUBA EN LA MEMORIA 23/02/2016

https://www.youtube.com/watch?v=8lqYt13MduY

 
 


lunes, febrero 01, 2016

Descendientes de los dueños del Hotel Riviera exigen compensación a Cuba




Familiares descendientes del fallecido Meyer Lansky, mano derecha del mafioso siciliano Lucky Luciano, reclaman a Cuba una indemnización por la pérdida del hotel Riviera de La Habana, uno de sus tantos negocios.

Lansky, nacido en 1902 dentro de una familia judía en la actual Bielorrusia, era uno de los hombres más influyentes de la isla cuando en 1956 fundó La Compañía Hotelera Riviera de Cuba. El plan era construir el hotel-casino más despampanante de América para seguir haciendo caja con uno de los negocios que el tándem Luciano-Lansky venía haciendo desde hacía largos años en Florida, Las Vegas y ahora, la mayor de las Antillas.

El Riviera y su casino, inaugurados en diciembre de 1957 a todo tren y con una actuación de Ginger Rogers, cumplían con creces el objetivo propuesto y otro más personal para el cerebro financiero de la Mafia: sacarse la espina del fiasco en que los retrasos y sobrecostes habían convertido la construcción del lujoso Flamingo Hotel de Las Vegas, a cargo del pistolero Benjamin Bugsy Siegel, amigo y socio de Lansky.

Las dilaciones y la multiplicación del presupuesto, que pasó de uno a seis millones de dólares, habían sido uno de los temas estrella de la histórica reunión de capos mafiosos celebrada en diciembre de 1946 en el hotel Nacional de La Habana. Aunque Lansky trató de interceder por su colega, se supone que al final los jefes acordaron dar “la orden” contra Siegel, aunque hay otras teorías. El caso es que el hampón apareció muerto a balazos seis meses después de la cumbre de La Habana.

Casi setenta años más tarde, el mismo día del inicio del diálogo sobre mutuas compensaciones entre Cuba y Estados Unidos, Rapoport acudió a The Tampa Tribune a explicar las razones por las que, de momento a través de un abogado de Miami y de “un individuo bien relacionado con el Gobierno cubano”, ha decidido dar la batalla para recuperar lo que su abuelo invirtió y no vio revertir en el hotel y su casino. La edificación le costó unos 8 millones. Y aunque en el año que estuvo funcionando le reportó beneficios, la expropiación dejó a Lansky a verlas venir: “Le faltaron unos seis meses” para recobrarse, dijo Rapoport al diario. “El hotel le fue expropiado por la fuerza. Cuba debe dinero a mi familia”, añadió.

La demanda, entre utópica y excéntrica a efectos de plantearla a La Habana, llega tarde a la Comisión de Resolución de Reclamaciones Extranjeras de EE.UU., que es la que lleva las peticiones de compensación por expropiaciones en Cuba. Este órgano recogió solicitudes hasta 1972 y de 2005 a 2006. Y ahora “no está autorizado a aceptar reclamaciones adicionales”, informa. “Nunca presentamos una reclamación ante el Gobierno porque no creíamos que se fuera a abrir la puerta para negociar. Ahora se ha abierto”, alega Rapoport. Pero de momento lo tiene crudo para entrar en ella.

Representantes de los dos gobiernos se reunieron el 8 de diciembre para, por primera vez, negociar. Las leyes del embargo estadounidense condicionan su levantamiento a un pacto sobre los bienes que por importe de 8.000 millones de dólares unas 6.000 personas y empresas de Estados Unidos reclaman por las expropiaciones.

Después del triunfo revolucionario en 1959, el gobierno encabezado por el dictador Fidel Castro hizo ofertas de compensaciones a las empresas del vecino país y no fueron aceptadas por sus dueños, otros empresarios nacionales y europeos se sentaron a negociar. Algunos tribunales estadounidenses han ratificado la legalidad de las nacionalizaciones.


 
 
 
 
 
 
 

miércoles, enero 20, 2016

Los riesgos de hacer turismo en Cuba.




Entre las quejas que dejan en el sitio turístico Tripadvisor quienes vacacionan en Cuba, la deficiente higiene es un tema frecuente.

Un huésped del hotel Islazul en Camagüey se queja de que, aunque las sábanas parecían limpias, amaneció con picaduras de chinches; otro del Puntarena de Varadero habla de moscas sobre los alimentos, carne de cerdo con mal olor y el reciclaje de las carnes del día anterior en una sopa al día siguiente.

También en el famoso balneario matancero, pero en el hotel Villa Cuba, un visitante se queja de que le dieron “una botella de agua y esperan que te dure toda la semana”, mientras en el balcón las palomas hacían nido y dejaban sus heces.

Pero ninguna de estas reseñas se compara con las del hotel Memories-Paraíso Azul, de Cayo Santa María, en la cayería norte de Villa Clara, donde en julio pasado decenas de veraneantes canadienses desarrollaron gastroenteritis. He aquí algunas denuncias de los huéspedes:

“En la parrilla tenían platos de pollo, pescado y carnes sin refrigerar, apilados unos encima de otros. Todo a temperatura ambiente!

“En los inodoros las heces se acumulaban varios días sin que los limpiaran”.

“La parrilla abierta 24 horas, el buffet, los platos a la carta… todos los alimentos, en mal estado. Lo único consumible eran bolsas de cereal. Agua embotellada, si la consigues, algo extremadamente difícil”.

Los turistas no son advertidos.

Estos testimonios no forman parte de las advertencias (TTA) que hace la Agencia de Salud Pública de Canadá a sus ciudadanos que viajan a Cuba. Acerca de los servicios de salud se les dice que no deben esperar un nivel similar al de su país, pero que en general los servicios médicos cubanos son aceptables, si bien medicamentos y equipos básicos no siempre están disponibles.

Esa deficiencia la sufrió en diciembre pasado la familia de Barbara Johnston, de la provincia de Manitoba, quien falleció pocas semanas después de ser pobremente atendida en el Hospital Provincial “Arnaldo MIlián” de Villa Clara, por un choque séptico que le comenzó en el hotel Meliá-Cayo Santa María.

También advierte el organismo canadiense que los servicios de ambulancia y emergencia cubanos son muy llimitados y la respuesta lenta.

Esta última realidad la confrontó la familia de Elvin Nicholas Anton, un residente de Toronto de 62 años, quien en agosto sufrió un infarto en la playa del hotel Memories Varadero y no había salvavidas disponible para sacarlo del agua. Cuando apareció uno, la resucitación aplicada fue incorrecta. Los paramédicos llegaron a los 30 minutos, y dejaron al hombre, ya cadáver, cuatro horas al sol esperando por el forense.

Un profesional cubano consultado por Martí Noticias, el doctor Eduardo Cardet, médico de la familia en Velasco, Holguín, cree por otra parte que debe existir “una alerta o aviso consciente y consecuente” respecto a la situación higiénico-sanitaria y epidemiológica del país de destino para las personas “que vienen a Cuba atraídas por la propaganda del régimen y las turoperadoras”, aclararles “que Cuba está lejos de ser el paraíso que ven” en esos materiales publicitarios.

“Aquí las condiciones higiénico-sanitarias están muy deterioradas, hay peligro de contraer muchas enfermedades infecto-contagiosas, desde respiratorias como la influenza y la tuberculosis, que se consideraba desaparecida “y está golpeando muy fuerte últimamente”, transmitidas por vectores como el dengue, que ya es endémico y del que “en este momento hay muchísimos casos en el oriente de Cuba y en La Habana”; de transmisión digestiva como la gastroenteritis y el cólera.

El facultativo holguinero se refirió asimismo al silencio o máxima discreción que suele guardar el gobierno cubano en sus medios y en la información a los viajeros sobre la existencia de estos riesgos. “Son muy herméticos en este sentido”, dijo. El turismo es la segunda fuente de ingresos en divisas del país caribeño, después de los servicios profesionales prestados en el extranjero.

La página del gobierno canadiense sí alerta sobre el resurgimiento del cólera en Cuba y admite que, en enero de 2015, Canadá reportó un caso del mal en un viajero que regresó de la isla.

También señaló el doctor Cardet que, si bien en los hospitales provinciales hay salas reservadas para extranjeros “y otras personas de interés”, estas no cuentan con todas las condiciones, sino con un mínimo, y en esos centros existe carencia de personal especializado debido a que muchos especialistas procuran participar en misiones en el extranjero, como una oportunidad para mejorar su nivel de vida.

Publicado en:www.cubaenmiami.com