martes, octubre 22, 2013

Palacio de los Capitanes Generales.



El Palacio de los Capitanes Generales, Calle Tacon No. 1 e/ Obispo y O’ Reilly en La Habana Vieja es el edificio más importante de la Plaza de Armas.En el lugar donde está emplazado el palacio, estaba en 1574, un pequeño templo católico, de tejas y piedras, se afirma que fue la incendiada por el pirata Jacques de Sores en 1555. Esta iglesia que llegó a ser verdaderamente rica en obras y esculturas se le denominó en su momento Parroquial Mayor. Fue seriamente dañada en 1741 por la explosión del navío Santa Bárbara, que estaba atracado en el cercano puerto de La Habana. Eran tantos los daños que hubo que demoler la iglesia y fue trasladada a la zona conocida como La Plazuela de la Ciénaga, propiedad de la Compañía de Jesús.

Durante la época del Marqués de la Torre, sobre los escombros de la edificación se comenzó en 1776 la construcción de la Casa de Gobierno, la que se terminó en 1792, bajo el gobierno de don Luis de las Casas, convirtiéndose en la residencia de los gobernadores coloniales de la isla.

Durante más de 100 años sede del gobierno español en Cuba, pero entre 1988 y 1902 fue también sede del Gobierno Interventor estadounidense y desde ese año hasta 1920 fué Palacio Presidencial, más tarde Alcaldía y también como oficina del municipio. El ala norte que mira hacia la calle Mercaderes fue destinada a la cárcel pública, luego esta sección fue ocupada por la Real Audiencia, celebrando en sus diferentes congresos , fuertes debates de las instituciones criollas como la Sociedad Económica de Amigos del País o la llamada Junta de Fomento.


 Al terminar en 1898 la dominación colonial española, fue la sede del gobierno interventor de los norteamericanos. Llegada la República se convierte en la sede presidencial hasta la llegada de Mario García Menocal, que trasladó el palacio a su ubicación definitiva.

Edificado a partir de 1776, sus obras fueron concluidas en el año 1791. Es uno de los ejemplos más destacables de la arquitectura española en Latinoamerica. De estilo barroco, aunque con reminiscencias renacentistas, se debe a la poderosa personalidad del coronel ingeniero Antonio Fernandez de Trebejos y Zaldivar, junto al que colaboro el arquitecto habanero Pedro Medina. Fue dedicado a Casa de Gobierno y se utilizo como residencia del Capitán General de la isla, por lo que se le conoce también como palacio de los Capitanes Generales.


 Fue la residencia de 65 Capitanes Generales enviados por España para gobernar a Cuba, así como el recinto del Administrador de Estados Unidos durante la intervención de 1898 a 1902; También sirvió durante la República de palacio presidencial hasta 1920 y sirvió además de sede del cabildo y cárcel, así como para enclavar en el entresuelo varias oficinas del gobierno.

Es un verdadero palacio, ocupa toda una manzana, y está situado en uno de los laterales de la Plaza de Armas. Tiene forma de cuadrilátero y mide 22 metros de alto con un gran patio central y una amplia azotea. Por su importancia, para la Corona, casi todos los materiales con que fue construido fueron importados: ladrillos de Málaga, mármol de Génova y hierros de Bilbao. Las 10 columnas de su portal, de piedra labrada que forman a su vez nueve arcos iguales y la portada es de mármol de Carrara que adorna la entrada principal y sobre ella se observa la Corona Real española con el escudo y el collar de la Orden Caballeresca del Toisón de Oro.

En el patio central hay una estatua de Cristóbal Colón sobre un pedestal. Realizada en mármol y colocada en 1862. A sus lados hay altas palmas reales y una frondosa yagruma. La estatua fue traída de Italia. En el mismo patio, a un costado, hay una placa que señala el monumento funerario más antiguo de Cuba.