martes, octubre 22, 2013

Las siete maravillas de la ingeniería civil cubana.

ACUEDUCTO DE ALBEAR.



 En sus inicios iba a ser llamado Isabel II, pero finalmente recibió el nombre de su proyectista y constructor, Francisco de Albear y Fernández de Lara (La Habana, 11 de enero de 1816 – 23 de octubre de 1887). Albear había estudiado en la Academia de Ingenieros de Guadalajara, España, y era brigadier del Real Cuerpo de Ingenieros de Cuba. Fue miembro de prestigiosas instituciones académicas y científicas de España, Bélgica, México y Cuba, donde llegó a ser director de la Junta de Obras Públicas. A mediados del Siglo XIX se le encomendó la tarea de llevar agua a la población habanera, mediante la ejecución de un acueducto. Hacia 1858 se aprobaría el proyecto por él presentado, basado en la conducción de las aguas de los manantiales de Vento hacia la ciudad. En 1861 se inició la construcción del acueducto, concluida en
1893. En la Exposición Universal de París, en 1878, recibió Medalla de Oro y fue declarada Obra Maestra de la Ingeniería Universal del Siglo XIX.

TÚNEL DEL ALCANTARILLADO DE LA HABANA.


 Cuatro siglos después de su fundación por los españoles, la Villa de San Cristóbal de La Habana aún no tenía un sistema adecuado de alcantarillado sanitario. En la Enciclopedia Británica de aquellos años se lee: “Bajo el régimen español, La Habana tenía la reputación de ser una ciudad de ruidos y malos olores. No había servicio satisfactorio de limpieza de calles o de drenaje del subsuelo y la bahía se mantenía corrompida por las impurezas de la ciudad”. En esas condiciones insalubres se encontraba la capital cubana cuando en 1898 se produjo la intervención norteamericana. En ese mismo año, los interventores comienzan a elaborar el proyecto de lo que sería el sistema de alcantarillado y drenaje de La Habana. Las construcciones comenzaron en 1908 y
finalizaron en 1915, lográndose el objetivo de evacuar y disponer de las aguas residuales de la población en esos momentos (351,000 habitantes) y dejando capacidad para una población futura de 600,000 habitantes. Según los expertos, la iniciativa empleada para la ejecución del Túnel del Alcantarillado de La Habana, que preveía desplazar por gravedad y por debajo de la bahía todos los desperdicios de la urbe, fue una audaz obra de ingeniería.


 
CARRETERA CENTRAL.



 Nace en el Capitolio Nacional y se divide en dos ramas, una hacia Oriente y otra hacia Occidente. Desde Pinar del Río hasta Santiago de Cuba tiene una longitud de 1,139 Kilómetros. Su ejecución comenzó el 20 de mayo de 1927 y concluyó el 24 de febrero de 1931. Fue construida por la Warren Brothers Company de Estados Unidos y la Compañía Cubana de Contratistas bajo la dirección del ingeniero cubano Manuel A. Coroalles. Representó un tremendo adelanto para la economía nacional y contribuyó al desarrollo del turismo. La calidad de su pavimento (hormigón revestido de una mezcla asfáltica) ha quedado demostrada por su uso continuado durante más de 70 años.
 
 
EDIFICIO FOCSA.
 
 

 El edificio más alto de Cuba, enclavado en el corazón del Vedado, La Habana, sigue siendo identificado por las siglas de la compañía que lo construyó: Fomento de Construcciones y Obras Sociedad Anónima. El FOCSA fue inaugurado en 1956, tiene una altura de 121 metros y posee 36 pisos. En su momento fue el segundo edificio de hormigón armado más alto del mundo, después de uno levantado en la ciudad brasileña de São Paulo. Entre los profesionales cubanos que trabajaron en su proyecto y ejecución se encontraban el arquitecto Ernesto Gómez Sampera y los ingenieros Luis Saénz Duplace, Bartolomé Bestard y Fernando Meneses.
 
 
TÚNEL DE LA BAHÍA DE LA HABANA.



 A lo largo de 733 metros y a una profundidad de 12-14 metros, discurre por debajo de la Bahía de La Habana. Fue construido por la empresa francesa Societé de Grand Travaux de Marseille, bajo la dirección del ingeniero cubano José Menéndez Menéndez. Las obras constructivas se realizaron en los años 1952 y 1953 en condiciones extremadamente difíciles. Su inauguración se produjo en mayo de 1958. En YouTube hay un interesante video sobre la historia de su construcción.
 
 
 
PUENTE DE BACUNAYAGUA.



 Marca el límite entre las provincias de La Habana y Matanzas. Su construcción
comenzó en 1956. Fue oficialmente inaugurado el 26 de septiembre de 1960. Tiene una extensión de 314 metros y 110 metros de altura sobre el nivel del mar. Su ejecución estuvo a cargo de ingenieros cubanos dirigidos por Luis Saénz Duplace. Se basó en un proyecto presentado por Pimpo Hernández, estudiante de 4to año de la carrera de Ingeniería Civil. La firma constructora fue la cubana Saénz, Cancio y Martín, también participante en la construcción del Edificio FOCSA.
 
 
 
VIADUCTO DE LA FAROLA.
 


 La más reciente de las siete maravillas de la ingeniería civil cubana es el Viaducto de La Farola. Constituye el más importante y directo enlace terrestre entre Baracoa y Guantánamo, la más oriental de las provincias. En su construcción trabajaron 500 obreros dirigidos por el ingeniero Maximiliano Isoba. Por las características geológicas de la zona, en lugar de explosivos se usaron martillos neumáticos. Discurre por las laderas de la loma La Farola y atraviesa de sur a norte el macizo montañoso Sagua-Baracoa. Tiene 6 metros de ancho y se extiende por un tramo de seis kilómetros, con alturas que en ocasiones llega a los 450 metros sobre el nivel del mar. Las obras de la entonces llamada “Vía Mulata” se habían iniciado a fines de los años 40, pero por problemas técnicos, entre otros, no se terminaron. Se reiniciaron en abril de 1964 y en diciembre de 1965 el Viaducto de La Farola quedó abierto al tránsito.