domingo, octubre 20, 2013

El Tranvía Eléctrico de Cárdenas, 1914 - 1929.




 Entre 1914 y 1929, Cárdenas tuvo un sistema de tranvías urbanos llamado el "Tranvía Eléctrico de Cárdenas." El sistema conectaba y servía cada uno de los barrios importantes de la ciudad. Los carros utilizaban grandes acumuladores como fuente de energía y no requerían el uso del típico y feo alambrado suspendido, ni de los troles que normalmente se utilizan para conectar los tranvías a dichos alambres.

 El Tranvía de Cárdenas fue el tercer sistema de esta naturaleza que se construyó en Cuba, siguiendo de cerca a Cienfuegos en 1912, y a La Habana en 1913. Solamente 5 tranvías de acumuladores se habían construido en toda América Latina antes del de Cárdenas, incluyendo los de Cienfuegos y La Habana. Apenas 4 sistemas latinoamericanos más se construyeron después del de Cárdenas, incluyendo uno que se fabricó en Matanzas, Cuba, en 1916.

Se dice que los carros ofrecían asientos cómodos y rodaban muy suavemente, dado el sistema de suspensión sofisticado que empleaban. Los mismos fueron fabricados por la St. Louis Car Company de St. Louis, Missouri, EEUU, pero se sospecha que los primeros tres que rodaron en Cárdenas se les compraron o se les pidieron prestados a Cienfuegos o a La Habana. La lógica nos lleva a esta conclusión porque la primera orden cardenense no fue servida por la St.L.C.C. hasta 1915. Estos tranvías de acumuladores asentaron bien en la ciudad de Cárdenas por el terreno llano que compone el término municipal. Ahí los carros nunca experimentaron serias dificultades técnicas, aunque no siempre fue así en terrenos de alturas variadas, como el de La Habana.

La compañía "Tranvía Eléctrico de Cárdenas, S.A." se formó en 1913, y todo el trabajo de preparación de los talleres de mecánica y carpintería, tanto como la tirada de las lineas, se completó a tiempo para la gran apertura del sistema el 20 de Mayo, 1914, Día de Independencia de Cuba. Dichos talleres, incluyendo la planta eléctrica que se usaba para cargar los acumuladores, se localizaron en la Avenida Carrillo, entre las calles Calzada y Velazquez.

 La creencia popular dice que los dos inversionistas principales, quienes tenían sus negocios en la calle Pinillos, una avenida comercial de mucho movimiento en la época, habían fabricado casas en el barrio entonces acaudalado de "Mijala." Estos señores querían montar el tranvía para ir a sus negocios desde sus nuevas residencias. Con ese motivo, mandaron a tirar una linea que iba directamente desde Pinillos a sus casas en Mijala, en combinación con las otras lineas del sistema, que cruzaban los cuatro barrios principales de la ciudad: Marina, Fundición, Pueblo Nuevo y Versalles.

Entre los técnicos que tomaron parte en la construcción de la planta eléctrica, se encontraban Eugenio A. Hernandez Masdeu, un ingeniero eléctrico de profesión, y Genaro Sabater, un experto en el diseño y construcción de acumuladores eléctricos.

Un estudio conducido en 1918 por el gobierno de Estados Unidos revela que el Tranvía Eléctrico de Cárdenas tenía 12 carros y 7 millas de lineas en dicho año. Por lo regular, solamente cuatro tranvías circulaban en la ciudad al mismo tiempo. Cuatro más se mantenían en linea, listos para entrar en acción después de haber recargados sus acumuladores o de recibir algún tipo de mantenimiento rutinario. Los cuatro últimos se mantenían en reserva como parte de la operación normal del sistema, aprovechándose para hacerles mantenimiento o reparaciónes más extensivas.

Las lineas estaban distribuídas alrededor de la ciudad de manera que sirviesen el mayor número de la población de la época. Existían chuchos en todas las intersecciones de las lineas para facilitar que los carros pudiesen hacer diferentes rutas, tanto como tomar la ruta más corta hacia el taller cuando los acumuladores empezaban a perder sus cargas.

Cuando un tranvía dejaba el taller para entrar en servicio, caminaba un tramo de una cuadra por la Avenida Carrillo hacia Calzada, donde solo podía doblar hacia la derecha, por la curva que hacía la linea. Si quería continuar hacia la Calle Real, el tranvía simplemente seguía su camino. Pero si iba a hacer cambio de dirección, primero se tomaba la curva en Calzada, y después cambiaba el chucho para proceder hacia el extremo nor-este de la ciudad y las cercanías de la iglesia católica de San Antonio. Si tomaba esa ruta, el tranvía también podía optar por doblar hacia la derecha (nor-oeste) por la avenida Saez, correr hacia el sud-este por Pinillos, y después San Juan de Dios, Vives, Obispo o la Calle Real. Naturalmente, el carro pararía en la estación del ferrocarril en la esquina de Pinillos y Concha.

En 1918, entre los oficiales de la compañía se encontraban muchos prominentes miembros de la clase comercial de Cárdenas, incluyendo: José Maria Verdeja, Ernesto y W. R. Castro, Frank y Jorge Larrieu, Leandro Ruiz, Eduardo Elgarresta, Luis E. García y M. G. Sabater.

Antes de 1929, ya el Tranvía había comenzado a sentir la competencia que le estaba haciendo el servico de omnibus que había llevado a la ciudad el Señor Picón. Las "guaguas" de Picón ofrecían servicio, no solamente en las areas desarrolladas de la ciudad, sinó también en las nuevas areas que se encontraban en desarrollo, a las que el sistema de lineas rígidas no llegaba. En su "Historia de Cárdenas" escrita en 1928, el historiador cubano y oriundo de Cárdenas, Herminio Portell-Vilá, señala que la empresa nunca estuvo bien sufragada y que este problema seguía agravandose en sus últimos años. El tiro de gracia del Tranvía Eléctrico de Cárdenas se lo dio el derrumbe del mercado de valores de 1929 y la Gran Depresión que le siguió, lo que imposibilitó la compra de piezas de repuesto. El sistema dejó de operar a mediados de 1929 y los carros eventualmente se le vendieron a un pais latinoamericano desconocido.

Queda muy poca evidencia física de que jamás haya existido el Tranvía en Cárdenas, aunque hace 40 años todavía se podían ver algunas de sus lineas por la avenida.


FOTO TOMADA EN 1915 DEL CARRO NO. 1059 EN LA FABRICA.
Los tranvías de Cárdenas fueron fabricados por la St Louis Car Company, St. Louis, MO., EEUU

 
 
Un boleto sin fecha del Tranvía de Cárdenas:
Diez pasajes de a 5 centavos le daba el derecho al undécimo de gratis.