domingo, septiembre 01, 2013

Evangelina Cossío: Coraje y belleza.

 
 
Según información obtenida del sitio Web de la Oficina del Historiador de la ciudad de Camagüey, Juana Evangelina de las Mercedes Cossío y de Cisneros nació el 23 de septiembre de 1877, hija de don Agustín Cosío Serrano y doña Caridad de Cisneros y de la Torre.  Falleció en la ciudad de La Habana el 22 de mayo de 1970. Fue sepultada con honores militares, en correspondencia con el grado de capitana que le fue otorgado por el Ejército Libertador de Cuba.
 
 
La joven tenía una marcada predilección militar y firmes ideas independentistas. Evangelina es leyenda y mito en Gerona. Se convirtió en protagonista de una muy sui generis aventura.

Los pineros saben mucho de la historia local y de la gente que llegaron a la Isla y dejaron huellas de amor y también de tristeza. Me cuenta que de Camagüey vino una mujer: Juana Evangelina de las Mercedes Cossío y Cisneros . Llegó a la Isla de Pinos en enero de 1896 en compañía de su padre Agustín, quien fue deportado por diez años a la ínsula acusado de conspirar contra la corona española. Hablo más de ella que de su hermana Carmen, y de su padre, porque Evangelina es leyenda y mito en Gerona.
Si, porque tanto a ella y como a su hermana Carmen, le permitieron entrar a Gerona por el precario estado de la salud de Agustín para que compartieran con él su condena.
Evangelina sobresalía por su belleza. Muchos pusieron los ojos en la muchacha, entre ellos el coronel José Bérriz, comandante de la plaza, quien de inmediato la pretendió seducir inútilmente. El oficial la asediaba constantemente con atrevidas promesas de amor.

La joven tenía una marcada predilección militar y firmes ideas independentistas. Evangelina es leyenda y mito en Gerona. Se convirtió en protagonista de una muy sui generis aventura. Por su inteligencia, sagacidad y valor pensaron en la camagüeyana para un alzamiento, previsto para la noche del 26 de julio de 1896.

El coronel José Berriz estaba anonadado ante la belleza de Evangelina, quien tendría que llamar la atención del militar y convenir un supuesto encuentro amoroso. La temeraria acción, una pieza clave en los hechos, partió de la propia joven. Esa era su parte: servir de señuelo, mientras que los amotinados se encargarían de neutralizar y tomar prisionero al oficial y seguidamente atacar el cuartel de caballería de Nueva Gerona, pero a los gritos del militar, aparecieron los voluntarios. Falló el factor sorpresa y tuvo lugar la dispersión de los rebeldes. En la acción cayó Bruno Hernández, considerado el primer mártir pinero .

La misión, aunque arriesgada, era realizable: la proclamación de la independencia de Isla de Pinos del dominio español y con las armas ocupadas, una parte de los amotinados abordarían un cañonero con el propósito de salir de la ínsula y aportar hombres y armas a las tropas del general Antonio Maceo, que operaba en la región de Pinar del Río al oeste de Cuba.

La muchacha pudo escapar y se mantuvo ocultan en el campo varios días. Una delación propició la captura de Evangelina, quien fue conducida a la Real Casa de San Juan Nepomuceno de Recogidas, en La Habana, devenida cárcel de mujeres, donde estuvo varias semanas incomunicada por orden del entonces gobernador de la Isla, Valeriano Weyler. La joven fue sometida a consejo de guerra y condenada a 20 años de privación de libertad en la posesión española de Ceuta, en las costas africanas. El traslado de Evangelina era inminente, pero nunca fue deportada, porque paralelamente a una campaña internacional para su liberación, un grupo de amigos propició su audaz fuga (la medianoche del día 6 de octubre) y posterior salida hacia los Estados Unidos en el vapor Séneca. Es conocida, internacionalmente por su audacia y valor, al protagonizar la espectacular fuga .