lunes, julio 29, 2013

EL ESCUDO DE LA HABANA

 
 
EL ESCUDO DE LA HABANA

Dice Domingo Figarola-Caneda en su ensayo Escudos primitivos de Cuba, cómo desde la entonces ciudad de San Cristóbal de la Habana se envió a la Corona la solicitud, no de concesión, sino de confirmación de las armas que «desde tiempos inmemoriales» viene usando la ciudad, solicitud que fue recogida en Acta del Cabildo, de enero del “año de gracia” de 1665. La Habana, para aquel entonces, y aunque desde 1552 disfrutaba del título de ciudad, era un villorrio de acalorados callejones y pestilencias urbanas. Para la construcción de un edificio público, algún ilustre lugareño tuvo la genial idea de incluir el escudo de armas de la ciudad en la arquitectura de la fachada, y es así cuando caen en la cuenta que San Cristóbal de la Habana no recordaba haber obtenido alguna merced de este tipo, de manera que hacen una peligrosa solicitud que mejor, no pudo salir.

  El emblema se reduce a la silueta o contorno aproximado de tres fortalezas militares, una de ellas, al menos, abaluartada (que debe corresponde al castillo de la Real Fuerza Vieja), en situación de triángulo, y unidas por una línea, y al centro una llave.

  El escudo de la Habana es muestra de la sencillez y sobriedad que deben caracterizar una cota de armas en todo momento. Son solamente tres castillos y una llave, puestos en un campo esmaltado en azur.