domingo, abril 29, 2012

Obituario. Poema.




OBITUARIO

Se avisa a quien pueda interesar
Con gran dolor y con poca dignidad
Que ha muerto tras mucho agonizar
...
En Cuba, la querida señora Libertad

Son muchos los dolientes que ella deja
Viviendo en la isla o fuera, en otro suelo
Morando en todos ellos, la misma queja
Llevando en su corazón, el mismo duelo

Padeció muchos quebrantos y dolencias
Corrupción, latrocinio, servilismo y egoísmo
Males que sufrió hasta perder la paciencia
Buscando errónea cura en el falso socialismo

Soportó estoicamente la siniestra maldad
De aquellos que prometieron el curarla
Siendo peor el remedio que la enfermedad
Matándola, con su mala forma de tratarla

Aguantó abusos de hijos malvados e ingratos
Causándole heridas y el ultraje más vehemente
Fue el dar a otros en su nombre, malos tratos
Lanzando con sus actos, esputos en su frente

Se pide no enviar pésames ni condolencias
Porque en su testamento tuvo a bien aclarar
Que con la unión de todos, amor y paciencia
Muy posible que algún día, pudiera retornar

Se levantará como ave Fénix en su gloria
Despertada por el clamor que traen las brisas
Libertad, en Cuba volverás a hacer historia
Al resurgir airosa, de tus quemadas cenizas

Y prometemos cuidarte, curarte y protegerte
Para que nadie más pueda, tú nombre profanar
Lucharemos por ti, con ardor, hasta la muerte
Para que en Cuba; puedas por siempre estar

José Caballero Blanco

sábado, abril 28, 2012

¿Quién era el cubano que murió en el Titanic?







Los datos del cubano que aparecen en la Enciclopedia Titanica y vista de su tumba en el cementerio de Halifax, Nueva Escocia en Canadá.

Este año se cumple un siglo del trágico hundimiento de trasatlántico “Titanic” en su fatal travesía de Europa a Estados Unidos al colisionar con un gigantesco y peligroso iceberg no muy lejos de las costas de la ciudad de New York.

Entre los cientos de víctimas del Titanic había también un cubano cuya identidad nos era desconocida. Pero uno de esos oyentes con habilidades de “Duende sabueso”, se encargó de la tarea de las averiguaciones y nos acaba de enviar la información con los datos precisos del ciudadano cubano que pereció en el hundimiento en 1912, de la nave considerada en esos tiempos como el trasatlántico más grande y seguro que jamás hubiera cruzado los mares hasta entonces.

Según la información que nos ofrecen, el cubano que murió en el naufragio del Titanic se llamaba Servando José Florentino Ovies y Rodríguez, de 36 años de edad, residente en la ciudad de La Habana, Cuba.

Este pasajero cubano al parecer estaba de vacaciones en Francia y decidió regresar a La Habana vía New York en ese viaje inaugural del Titanic que iniciaría su travesía el 10 de abril de 1912. Salió del puerto británico de Southamton e hizo escala en el puerto francés de Cherburgo, donde recogió pasajeros, entre estos al cubano Ovies.

El número del boleto de viaje del desafortunado Servando José Florentino Ovies Rodríguez era el PC 17562 con derecho a alojarse en el camarote D 43, en la cabina de Primera Clase, donde viajaban los pasajeros de más afluencia económica.

El cuerpo sin vida del cubano muerto en el naufragio del Titanic fue rescatado del mar el día 15 de abril, siendo su cadáver clasificado con el número 189 en la relación de victimas de aquel trágico accidente que ha pasado a la historia como el desastre marítimo más grande de todos los tiempos.

Ha pasado un siglo del hundimiento de Titanic. Descanse en paz el cubano Servando José Florentino Ovies Rodríguez. Que nunca es tarde para decirle a un muerto que vaya con Dios.

Cubanos fugados como polizones




La foto del cadáver de un joven cubano colgando del tren trasero de aterrizaje de un avión de Iberia en el aeropuerto de Barajas le dio la vuelta al mundo. La víctima, inicialmente identificada como Adonis G.B., de 23 años, trató de escapar de Cuba en el vuelo de Iberia 6620 Habana-Madrid, que arribó a territorio español poco antes de las 14.00 horas del miércoles 13 de julio de 2011.

El cuerpo presentaba cortaduras en la cara y el tórax. El Instituto Anatómico Forense de Madrid le realizó la autopsia para determinar las causas de la muerte. Mientras, la prensa cubana mantenía hermético silencio.

Cronología de los intentos de fuga de polizones cubanos a partir de 1969, cuando Armando Socarrás Ramírez, de l7 años, logró la rara hazaña de sobrevivir a un viaje desde La Habana, oculto en el tren de aterrizaje de un avión de Iberia.

Han pasado 42 años, un mes y 10 días de aquella acción suicida en busca de libertad. El hallazgo del cadáver de Adonis en Madrid es la prolongación de la pesadilla cubana en una generación que emergió 30 años después del temerario viaje de Socarrás.

4 de junio de 1969: El 4 de junio, Armando Socarrás, de 17 años, y Jorge Pérez Blanco, de 16, viajaron desde Cuba a Madrid en el tren de aterrizaje de un avión DC-8 de Iberia. Socarrás, moribundo, fue hallado por los mecánicos del aeropuerto durante el servicio de rutina a la aeronave, y logró salvarse en un hospital madrileño, en lo que los expertos calificaron como un excepcional ejemplo de hibernación humana. El cadáver congelado de Pérez cayó del compartimiento durante el acceso de la aeronave a la terminal de Barajas.

21 de julio de 1991: Son hallados en el aeropuerto de Barajas los cadáveres de Alexis Hernández Chacón, de 19 años, y José Manuel Acevedo Cárdenas, de 20, quienes viajaron en el tren de aterrizaje de un avión de Iberia desde La Habana.

22 de agosto de 1999: El cadáver del Félix Julián García, de 28 años, es hallado en el tren de aterrizaje de un Boeing 777 de British Airways en el aeropuerto de Gatwick, en Londres. El vuelo cubría la ruta La Habana-Londres.

19 de septiembre del 1999: Es encontrado en el interior de un avión Boeing 767 el cadáver del joven Roberto García Quinta, de 47 años, en el aeropuerto de Varese, Italia. El hallazgo fue hecho por el personal del aeropuerto nueve días después de que el vuelo de Alitalia despegara de la ciudad de Santiago de Cuba e hiciera dos escalas en territorio europeo. El cuerpo estaba ya en estado de descomposición.

25 de diciembre del 2000: Los cadáveres de los cadetes Alberto Esteban Vázquez, de 17 años, y Maikel Fonseca Almira, de 16, son hallados en los alrededores del aeropuerto de Heathrow, en Londres. Ambos eran estudiantes de la escuela militar “Camilo Cienfuegos”, en Guanabacoa, y viajaron el 24 de diciembre en un Boeing 777 de la British Airways. El hallazgo lo hicieron campesinos de la zona. El segundo cadáver se desprendió del compartimiento de la rueda, cuando el avión despegaba rumbo a México. El gobernante Fidel Castro se encargó personalmente de conducir la investigación y el interrogatorio de un cómplice de la fuga, detenido en La Habana.

10 de diciembre del 2002: Un joven de 20 años, trabajador del aeropuerto de La Habana, sobrevivió la travesía en el compartimiento delantero de equipos de un avión DC-10 de Cubana de Aviación que arribó a Montreal, Canadá. El polizón viajó en el comparmiento, que es presurizado y accesible desde el piso de la cabina de mando. Versiones periodísticas informaron que había viajado en el tren de aterrizaje del avión, abrazado a un caño de calefacción para sostenerse y obtener el mayor calor posible.

22 de julio del 2004: El cadáver de un cubano identificado como Wilfredo D., de 20 años, es hallado en el tren de aterrizaje de un avión de la LTU en el aeropuerto de Düsseldorf, en Alemania.

13 de julio de 2011: El cadáver del joven de 23 años, finalmente identificado por las autoridades españolas como Adonis Guerrero Barrios, es hallado en el tren trasero de aterrizaje de un avión de Iberia procedente de La Habana. Según el periódico El País, el joven murió por congelación. Hasta el 15 de julio, su cuerpo no había sido reclamado por nadie. Algo realmente muy triste, porque este muchacho debe haber tenido familia, en Cuba o en el exterior. No sé hasta cuándo lo tengan en la morgue. Si deciden enterrarlo en Madrid, que al menos identifiquen su tumba.

El jazmin.




Mi jazmin al lado derecho del Ylang Ylang.


Las flores del jazmín, comúnmente blancas -si bien hay algunas especies amarillas-, poseen a menudo un dulce e intenso aroma como el Jazmín de Cuba, conocido como Alamanda, Trompeta amarilla, Trompeta dorada, Trompeta de oro. Estas plantas se cultivan principalmente por sus flores, en el jardín, como planta de interior... o para flor cortada. Duración de la flor: 24 horas. En el sur y sureste de Asia las mujeres suelen llevarlas en el pelo. También se utilizan para hacer té, cuya base es el té verde y muchas especies destilan un aceite con el que se elaboran perfumes. En aromaterapia, se emplea en el aspecto emocional como un afrodisaco, y por la parte física como relajante muscular y analgésico

Fiel hasta despues de muerta. Tumba de la Fidelidad.


Tumba de la Fidelidad.
 
Tiene una hermosa historia… Fiel hasta después de muerte, se lee en el frente de esta sepultura donde reposan los restos de la norteamericana Yanet Raider.
A sus pies vela un perro de mirada triste. Raider vivió muchos años en Cuba, siempre acompañada de su fiel can, y al morir esta mujer el 11 de marzo de 1931, Rinti permaneció a los pies de la tumba hasta sucumbir en patético gesto de fidelidad.

La tumba del Domino.




La Tumba del Dominó.

Una ficha —el doble 3— cierra la sepultura.
 
La historia es la siguiente: Juana Marín, una anciana cubana fue seguidora de este juego toda su vida y lo jugaba con indudable destreza.  
 
El 12 de marzo de 1925 esta señora, para quien constituía una cuestión de honor ganar o perder una partida, jugó la última de ellas. Cuando ya pensaba “pegarse”, otro contrincante le puso la última ficha, asi que por no poder colocar el doble 3 que tenía en la mano, le costó la vida el 12 de marzo de 1925 cuando sufrió un infarto.
 
Cuentan que para asombro de los presentes en el juego aun después de muerta sujetaba en sus manos la ficha que hoy distingue la Tumba.
Sus familiares decidieron tallar en mármol la fatídica ficha y, a un costado de la tumba, la secuencia del juego en el momento del desenlace.
 
¡Cosas del dominó!


Los cinco entierros del Apostol Jose Marti.

Foto de Antigua tumba de Martí en 1936.
Destaca el busto colocado como resultado de las gestiones 
 de la asociación Pro-Martí de la escuela Spencer.


Los hombres miran como el águila, deslumbran como el astro, sienten como sentirían las entrañas de la tierra, los senos de los mares y la inmensidad continental.

En la noche del 19 de mayo de 1895 los españoles acampan en El Jobo y allí el capitán Enrique Satue y el traidor Antonio Oliva reconocieron el cadáver de José Martí, Héroe Nacional de Cuba.
 Con el conocimiento de tener en su poder los restos del jefe de la Revolución, los españoles iniciaron lo que la posteridad confirmo como el itinerario funerario de los restos martianos.

 Al día siguiente el Coronel José Ximenez de Sandoval penetra en el caserío de Remanganagua. A las tres de la tarde en ese desconocido sitio de la manigua cubana, le dio sepultura por primera vez al Apóstol.

La noticia trasciende y el propio Capitán General Arsenio Martínez Campos, que se encontraba de transito ocasional por la ciudad de Santiago de Cuba, antigua capital del oriente del país, ordena la partida urgente de un medico para que realizara la exhumación y diera a conocer nacional e internacionalmente su humillante triunfo.

 El doctor Pablo A. de Valencia Forts llego a Remanganagua el día 23 y ante el avanzado estado de descomposición del cuerpo decide dejar sepultadas allí las vísceras del Maestro.

 En el dictamen forense el medico señala los rasgos físicos de Martí, que en el momento de su caída en combate vestía saco oscuro y pantalón claro, calzaba borceguíes negros y llevaba consigo, entre otras prendas, un reloj de oro con sus iniciales, un revolver con culatin de nácar, un machete, alforjas de cuero, una cartera de bolsillo con notas, retratos, espuelas vaqueras, una escárpela bordada con mostacilla, que se dice Utilizo Carlos Manuel de Céspedes, el Padre de la Patria, y en un dedo de la mano una sortija de hierro, en la que se leía la palabra CUBA, elaborada con los grilletes que le aprisionaron en el presidio político.

De acuerdo con el testimonio de los propios colonialistas, Martí fue despojado de todo, y Sandoval conociendo el rango del muerto lo condujo amarrado en una bestia y en un momento de descanso, sobre la tierra enfangada, lo sepulto sin caja y con el cadáver de un español encima en Remanganagua Realizados los tramites de la exhumación llegan y pernoctan en Palma Soriano y en el parque que hoy lleva su nombre lo muestran, por única vez, al publico.

 Luego lo trasladan al cuartel de las milicias para redoblar su custodia.

 De ese poblado parten al alba del 26 de mayo de 1895 y en el sitio conocido por Parana detienen el andar, debido al asedio continuo de las tropas del General mambí Quintin Banderas. Este fue el ultimo intento de los insurrectos por rescatar el cadáver de José Martí y, como otros, no fructifico.
 Cementerio de Remanganagua, primer sitio donde se le dio sepultura a José Martí
 A su llegada a la localidad de San Luis los restos descansan en el cuartel y en la estación de ferrocarril, donde esperaban el tren que cubría el recorrido hacia la ciudad de Santiago de Cuba. Para reforzar la custodia los españoles envían a la primera compañía del quinto peninsular.

 Al filo de las seis de la tarde arriban a la terminal ferroviaria santiaguera y esperan la noche para trasladar su feretro.

 Tal operación realizada con absoluta discreción, no impide que en horas tempranas del día 27 algunas personalidades acudieran a la necrópolis.

 Según consta en los documentos de la época su ataúd estaba sobre una parihuela y en el centro de la capilla.

 El expediente que comprueba los tramites para el entierro de Martí en el camposanto santiaguero consigna la posición de Juan Salcedo, Comandante General de la primera división del ejercito español en la provincia de Oriente, y de Jorge Garrich, gobernador militar de la plaza, de cubrir con sus ahorros el entierro del apóstol.

 Los pliegos también revelan que la situación se resolvió de forma gratuita por acuerdo del ayuntamiento, que concedió el permiso para colocar el cadáver en el nicho 134 de la galería sur del cementerio, por un periodo de cinco años.

 El entierro oficial y la segunda inhumación tuvo lugar el 27 de mayo de 1895, y a el asistió una pequeña concurrencia integrada básicamente por oficiales colonialistas y algunos cubanos.

 Templete construido encima del nicho donde reposaban los restos de José Martí
 Pese a la compleja situación del país, el octubre de 1898 el patriota Emilio Bacardí trajo y coloco una lapida de mármol donada por los emigrantes radicados en Jamaica que consignaba "Martí los cubanos te bendicen", y paso a la historia como el primer detalle genuinamente popular para la veneración del Apóstol.

 Por condiciones sanitarias se demolieron las tres galerías de nichos, dejando solo la de José Martí y Federico Capdevila, digno oficial español que defendió a los siete estudiantes de medicina fusilados por el colonialismo en la capital cubana.

 Ese año se creo la comisión "Restos de Martí", para la atención adecuada al lugar donde reposaba.
 Los restos fueron exhumados e inhumados por tercera ocasión el 24 de febrero de 1907. Ese día ante los despojos mortales del Héroe Nacional de Cuba se dieron cita su hijo José Francisco Martí, personalidades y veteranos de las guerras de independencia. El General Rafael Portuondo Tamayo dijo las palabras oficiales de la ceremonia.

 Sobre los restos del nicho se levanto un templete cuyo proyecto estuvo a cargo de José Boffill, primer director del museo Emilio Bacardí. La obra fue inaugurada el siete de diciembre de ese año y paso a la historia como el primer sitio que el pueblo cubano edificaba para venerar al héroe.
 En 1912 las maestras de la escuela numero tres "Spencer" crearon la asociación "Pro-Martí". A partir de entonces ellas promovieron la atención sistemática a la tumba.

 Entre sus acciones estaba la de cambiar anualmente la bandera que acompañaba los restos martianos y entregársela a personalidades dignas de su pensamiento y legado.

 El 19 de mayo de 1913 fue develado el busto realizado por el escultor italiano Hugo Luisi, y que hasta la fecha se encuentra en la sede del gobierno de la Ciudad de Santiago de Cuba.

 Durante los primeros 40 años de la República se aprecio una marcada intención de las personalidades locales por darle un sitio mas digno de reposo al Maestro y así en 1943 los integrantes del Club Rotario crearon el comité "Una tumba digna para Martí".

Los focos de este club diseminados por el país, la voz de García Inclán en la revista Bohemia, la propuesta y defensa del senador villaclareño Elio García de Cárdenas y el reclamo de los veteranos, concluyeron con la aprobación de una ley que concedía 100 mil pesos para la construcción de un mausoleo.

 Para llevarlo a efecto, en 1946 se convoco a un concurso nacional donde se presentaron 18 proyectos y resulto electo el del escultor Mario Santí y el arquitecto Jaime Benavent.

 En septiembre de 1947 tuvo lugar el cuarto entierro al trasladarse los restos al Retablo de los Héroes, debido a la construcción del mausoleo.

 Allí permanecieron hasta el 29 de junio de 1951 en que fueron llevados a la sede del gobierno de la antigua provincia de oriente, para iniciar los honores del quinto entierro.

 Al mismo fueron convocados las fuerzas políticas, el cuerpo diplomático, los veteranos, masones y personalidades de la cultura.

 El 30 de junio el cortejo fúnebre partió en un armon de artillería y recorrió céntricas calles de la ciudad de Santiago de Cuba. A su paso el pueblo dejo caer rosas blancas.

 En la necrópolis lo esperaban los veteranos de la guerra de 1895, quienes entregaron al presidente una urna para colocarlo en la cripta donde hasta hoy reposan.

Se prohibieron los turrones en Cuba Después de 1969, cuando Castro oficialmente prohibió las celebraciones navideñas.



Aleida Guevara lleva su apellido como disfraz de Halloween



 Aleida (Aliusha) Guevara March, de cabellos castaño rojizo y ojos color café, es de esos cubanos que como vastedad cultural agregada, actúa y habla como extranjera. Excéntrica y desenfadada, es un engendro insatisfecho que, inventándose un linaje con dimensiones de cíclope, disfruta aplastando a su paso cualquier opinión divergente.

Divorciada de Julio Machín, y madre de dos bellas hijas, su primera frustración comenzó con el nacimiento de sus tres hermanos menores, perdiendo así el dulce encanto de ser hija única. En 1967, cuando aún no cumplía 7 años, su padre murió en Bolivia; y su madre, Aleida March, bonita y joven aún, después de tragar amargos buches (tema para otro comentario), decidió continuar con su vida y elige una nueva pareja. Valentín, un buen hombre, creo yo. Los entonces grandes amigos, heroicos y verde olivos, todos le dieron la espalda, excepto Ramiro Valdés. No obstante, la pequeña Aliusha decidió plegarse al amparo protector de tío Fidel.

Jugó al peligro de sentirse Ícaro, y la vida la premió en su justa dimensión. Cuando Aliusha ya era Aleida, y estudiaba en una escuela militar, un naufragio sentimental la arrastró a engordar al punto que hasta sus más fieles condiscípulos y amigos de los “Camilitos”, le llamaban Moby-Dick. Resulta que la linda Aleida, creyó comprar con lo más tierno de su amor al entonces desconocido Luis Alberto Rodríguez López Callejas, quien como insaciable galán se trastornó con el poder y despachó a la Guevara por un amor más “seguro, más histórico y heroico”, y de todos conocidos, el de Deborah Castro Espín.

La señora Guevara March, devino en doctora, oportunista de sangre y ninfómana de acción, posee atractivo especial para hombres famosos a quienes vende como helado la mítica foto de un padre. Así lo hizo en Nicaragua con el General fusilado, por el mundo con un periodista italiano, en La Habana con un actor hollywoodense y un empresario argentino. A todos les abrió las piernas, y las puertas del poder. Con arrogante actitud y estrafalario atuendo, lucra actuando como clon de una decadente doctrina que es simplemente una estafa. Su dignidad se mide en dólares; y su lealtad, en privilegios.

Cuando aprendiendo a manejar mató a un pobre ser humano, el sistema judicial cubano fue obligado a no mirar. La filantropía es linda, pero falsa.

Aleida Guevara March, con semblante funerario y sed de constante alabanza, en una guerra campal contra la naturaleza humana, hastía hablando del sueño del hombre nuevo, olvidando el insomnio del hombre actual. Cuando pongo mucho esmero, logro encontrar algo bueno hasta en un vulgar delincuente; no así en esta mujer que a ritmo de vino tinto insiste en continuar inflando su figura de farsante, usando como brillante escalera a un poseso padre al que únicamente vio en contadas ocasiones.

Juan Juan Almeida.
Martí Noticias, 31 de octubre de 2011
Foto: Abedin Taherkenarez, EFE. Aleida y Camilo Guevara, hijos mayores del Che, durante una mesa redonda con estudiantes iraníes en la Universidad Amir Kabir en Teherán, el 22 de septiembre 2007

Hospital Hijas de Galicia.




Muy pocos saben cómo y por qué surgió esa casa de salud y si lo saben prefieren no recordarlo. Es una historia desgarradora que documentó en un libro el historiador cubano Julio César González Pagés. Nació como una hermandad en torno a la prostitución para dar asistencia a mujeres que no tenían acceso a los hospitales y morían de sífilis en las casas de recogidas. Ese es el origen de Hijas de Galicia, el Hospital Materno Infantil Diez de Octubre, que presta servicios en la barriada de Luyanó, en La Habana.

Más de 60 000 gallegas arribaron a Cuba a fines del siglo XIX y en los años iniciales del siglo XX. Eran mujeres solas o con niños pequeños a su abrigo, generalmente analfabetas y, por supuesto, carentes de recursos; terminaban aquí como sirvientas o como prostitutas. Vivían una realidad que en sus cartas ocultaban a la familia lejana. No pocas de ellas se unieron y fundaron lo que sería la asociación Hijas de Galicia y el hospital de igual nombre. Eran la oveja negra de la emigración española y el Centro Gallego, con su poder y representatividad, ocultó su existencia y quiso ahogar la sociedad que surgió a la vida el 12 de junio de 1912 con el nombre de Solidaridad Pontevedresa y que cinco años después, el 18 de enero de 1917, pasó a llamarse Hijas de Galicia.

A comienzos de la década de los 90 del siglo pasado, González Pagés encontró en una oficina olvidada del Gran Teatro de La Habana toda una documentación relacionada con Hijas de Galicia. Quiso acceder a las actas originales de esa institución y luego de buscarlas en archivos cubanos y gallegos terminó encontrándolas en el mismo hospital, donde las guardaron cuidadosamente. En esos papeles está toda la historia.

A inicios de los años 90, muchas gallegas o sus descendientes, todas ya muy mayores de edad, acudían al Gran Teatro, antigua sede del Centro Gallego. Allí González Pagés aprovechó la ocasión y 120 de ellas le contaron sus vidas y las de sus familias en demoradas entrevistas. Fue así que el historiador conoció a la hija de la gallega embarazada que sirvió de modelo para la escultura que se erige a la entrada del Hospital Materno Infantil Diez de Octubre, a la que muchas pacientes veneran como a una santa.

El boicot del Centro Gallego contra Hijas de Galicia cesó en 1919, sin resultados. La institución siguió su curso. Acogía solo a mujeres y a niños de uno y otro sexo, unos 36 000 en total hasta 1956. Disponía en esa fecha, en un edificio de ocho plantas, con cinco salones quirúrgicos y diez salas de hospitalización en las que, como promedio, permanecían internados 206 pacientes/día. Laboraban allí 39 médicos. Su presupuesto, en 1957, fue de más de 968 000 pesos, cifra que incluía los gastos de la clínica y también del balneario que, para los asociados, poseía en Marianao.

Leyendas de Cuba. La copa del amor.

La Copa del amor, panteón erigido en el cementerio de Gibara,
es el monumento más célebre de esta ciudad costera.




La Copa del amor, panteón erigido en el cementerio de Gibara, es el monumento más célebre de esta ciudad costera, ubicada al norte de la actual provincia de Holguín.

Construida en Italia, en el año de 1872, de mármol blanco macizo, la Copa del Amor, inmortaliza el frustrado romance protagonizado por Ygnacia Nates y Adolfo Ferrín.

De Ygnacia Nates y Mastrapa se dice que bordaba tapices y tocaba el piano en las tertulias de su casa frecuentada por marineros, donde Adolfo Ferrín, perdidamente enamorado de su belleza, iba a cortejarla en las noches, y celoso de los navegantes extasiados con la beldad de la muchacha, le pedía que se atara un pañuelo en la mano para fingir estar herida, como pretexto para no tocar el instrumento en varios días.

Según cuenta la leyenda, dicen que Ygnacia murió de un infarto al creer a Adolfo perdido en el mar después de un naufragio, mientras, otros aseguran que un derrame cerebral acabó con la vida de la novia, unas horas después de que Adolfo tocara a su ventana para entregarle el anillo de compromiso.

Caridad Vives Pi, conocedora de la historia por convivir durante muchos años con las ancianas hermanas de Ygnacia, y dormir precisamente en el cuarto donde murió la joven, asegura que la gente ha distorsionado la historia y casi todo lo que se ha dicho es falso.

A sus casi 95 años de asombrosa lucidez, Cachita Vives asegura que Adolfo jamás fue marinero, sino que era notario y contador de la familia Longoria, y agregó que, una mañana de mayo de 1872, Ygnacia comenzó a sentirse indispuesta, mientras atendía a su padre asmático, Don Ángel Nates Bolívar.

Ese día por la noche Adolfo la visitó como de costumbre, habló con la joven y la notó constipada, en la madrugada Ygnacia empeoró y pidió que buscaran a su enamorado, éste le entregó el anillo de compromiso y se despediría de ella para siempre, pues falleció en las primeras horas del jueves 23 de mayo de 1872 a consecuencia de lo que antes se conocía como calentura, concluyó Cachita.

Ygnacia Nates falleció a los 17 años de edad, y Adolfo Ferrín, dicen que murió ocho meses después, en España, desconsolado por la pérdida, no sin antes mandar a construir el conocido mausoleo que perpetuó para siempre el romance de los novios, y tejió para todos una de las tantas leyendas de Gibara.


lunes, abril 23, 2012

Escuela Normal para Maestros de Oriente.


Vista de la Escuela Normal para Maestros de Oriente en la actualidad.


Edificación que, a pesar de su centenaria estampa, hace galas de no pocas modernidades, incluidos unos teléfonos públicos que exponen su anacronismo a un lateral de lo que fue la Escuela Superior Anexa a La Normal. En la actualidad la Escuela Normal es un centro formador de Maestro para la Educación Primaria.

Hacia el frente de la fachada principal del Edificio reza en grandes letras talladas sobre la piedra ESCUELA NORMAL. Sobre la puerta de entrada, empotrada en la piedra, una tarja de bronce informa de la construcción de la edificación entre 1900 y 1902, como resultado de la colecta de “$10.000.00 para esta obra”, llevada a cabo bajo la administración del interventor Leopoldo Wood. A un costado de la entrada, en una tarja más pequeña, se declara el carácter de Monumento Nacional de la Escuela.

Los terrenos donde se encuentra enclavada hoy la antigua Escuela Normal, conforman la parte más elevada de la ciudad. Según datos ofrecidos en el mencionado artículo La Escuela Normal de Oriente, del Boletín Acción Ciudadana, el edificio de la Escuela está ubicado “a 37 y medio metros sobre el nivel del mar. La distancia más cercana a nuestra bahía está en dirección al Oeste, estimándola en un cálculo aproximado de 1500 metros, lo que significa que su declinación hacia el mar es de 2 y medio centímetros por cada metro lineal; siendo su parte más violenta del declive en los primeros 500 metros, lo que proporciona a la Escuela y a todo lo adyacente una vista extraordinaria y hermosa, porque domina una extensión considerable de nuestra gran Sierra Maestra por el Oeste, Norte y Este, y una gran parte de nuestra tranquila y amplia bahía”.

Las condiciones naturales de este sitio fueron aprovechadas por los españoles quienes construyeron allí el llamado Torreón El Palomar, “un gran torreón de dos pisos en forma octogonal” que sirvió de guarnición a las fuerzas combativas durante las guerras contra los independentistas cubanos. Este torreón ganó su nombre debido a que desde él se mantenía comunicación, por medio de palomas mensajeras, con las patrullas del ejército español que se encontraban destacadas en los diferentes frentes establecidos en diversos sitios de la ciudad y en las intrincadas montañas de la Sierra Maestra. Para el inicio de la guerra de 1895, las tropas españolas perfeccionaron su procedimiento de comunicación por medio de la instalación, en lo alto del segundo piso del torreón, de un heliógrafo, el cual aprovechaba la luz solar para establecer contacto con el casi medio centenar de fuertes y fortines que rodeaban la ciudad. Durante las noches usaban luces adecuadas para mantener las comunicaciones.

El 16 de julio de 1898, la ciudad de Santiago de Cuba rinde sus guarniciones como resultado de los combates establecidos en las afueras de la urbe contra las tropas cubano-norteamericanas. De esta forma, terminaron las actividades de El Palomar, convirtiéndose desde entonces en un lugar histórico dentro de la ciudad.

Precisamente, de esta historicidad del torreón El Palomar, se cuenta que surgió la idea de crear una escuela. Narra Leopoldo García en su artículo:
“En 1899 nos visitan unos ciudadanos norteamericanos del Estado de Massachussets y uno de ellos, encaramado sobre “El Palomar”, frente a la atalaya, sugiere la idea de destruir este torreón y en su mismo lugar, implantar una escuela pública, sustituyendo en esta forma un edificio de guerra por otro de enseñanza elemental y cultural.”

La historia ha olvidado el nombre del gestor de esta idea, sólo se menciona que éste ciudadano tal vez perdió a un hijo durante los combates de la Loma de San Juan.

Para la ejecución de la obra se recolectaron 10 000 pesos, los cuales fueron entregados al Gobernador General de la Isla, Leonardo Wood, quien se comprometió de inmediato con las labores, hasta que, en 1902 se dio por terminada la construcción del edificio en el cual se instaló la Escuela Pública Nro 1, más conocida como Escuela Modelo. La placa de bronce empotrada sobre la entrada de la Escuela, hace referencia a la creación de esta obra en los siguientes términos:
“Construido 1900-1902—Leopoldo Wood, USA— Gobernador General de la Isla de Cuba.— Col. S.M. Whitside, USA.—Comandante Militar—Mayor W. M. Black, USA.—Mayor H.F. Hodges, USA.—Jefe de Ingeniería del Departamento de Cuba.—Capt. S.D. Rockenlach, Ingeniero del Distrito.— Lugarteniente M.F. Hanna, USA –Comisionado de Escuelas Públicas.– G.W. Armitace, arquitecto. – Algunos individuos del Estado de Massachussets han donado $10.000.00 para esta obra.”

Sobre sus valores arquitectónicos, Ecured describe:
“El proyecto del edificio esta inspirado en los Modelos arquitectónicos de las escuelas norteamericanas, con plante en forma de H y dos niveles, el primero para aulas, y el segundo, inicialmente, a patio cubierto, éste posteriormente se transformó en salones para aulas. Puede inscribirse dentro del Estilo neocolonial, y constituye un ejemplar único en su tipo en Santiago de Cuba.
Fue construido con piedra traída de Río de Grande, confeccionada en grandes bloques escuadrados que le imprimen a la fachada una textura singular, las maderas de puertas, ventanas, escaleras del vestíbulo y techo son de Ciprés y Pino de Georgia, Pino blanco, Cedro, Sabicú. La carpintería de los dos niveles es sencilla y funcional, en el primero es de pivotes verticales con paños de cristal, en el segundo presenta una secuencia de arcos de medio punto con lucetas fijas y batientes encristalados. Los planos de cubierta inclinada en los corredores y el segundo nivel están conformados a partir de tejas francesas que le imprimen una roja coloración a esta sobria edificación.”

Vista de la Escuela Modelo
luego Escuela Normal para Maestros de Oriente

La Escuela Modelo se mantuvo en funcionamiento hasta el 10 de octubre de 1916, cuando en sus instalaciones, y las del edificio anexo (que había quedado listo el 15 de julio de 1902), se estableció la Escuela Normal para Maestros de Oriente. En sus Crónicas de Santiago de Cuba, Carlos E. Forment recuerda esta fecha y brinda algunos detalles sobre la constitución del claustro:
“… En horas de la mañana se efectuó la inauguración de la Escuela Normal para Maestros, cuyo primer director fue Enrique J. Molina y Cordero, doctor en Pedagogía y Derecho Civil y notario público a quien acompañaban la señora María L. de Deas de Mancebo; Dr. César Cruz Bustillo y Libia Escanaverino de Beltrán, médicos ambos; Isabel Lora Yero, maestra de instrucción pública y Daniel Serra Navas, profesor de trabajos manuales, secretario de la escuela.
En el curso siguiente, año escolar 1917 a 1918, ingresaron los profesores: Max Henríquez Ureña y Esperanza Quesada Villalón, doctores en Filosofía y Letras y Derecho Civil; Rodolfo Hernández Girón, pintor y escultor, y Serafina Portuondo Dolman, profesora de piano.”

La primera graduación de la escuela se llevó a cabo en 1920 y consistió de treinta y dos muchachas y tres varones. Ya para la década del cincuenta, las matrículas sobrepasaban los cuatrocientos alumnos entre hembras y varones.
En el uniforme típico de las (los) estudiantes de La Normal, sobresalía la corbata, cuyos colores identificaban el año cursado. Así, las (los) estudiantes de primer año usaban corbata azul, los de segundo roja, en tercer año se portaba una corbata de color marrón, y el cuarto año se distinguía por el color verde.

Para el año 1947 (en que se escribió el artículo de Acción Ciudadana) en el piso alto funcionaba un aula con su laboratorio de Física y Química; otra de Trabajo Manual Económico-Doméstico y otra de Trabajos Manuales en general para hembras y varones (en una de las fotos mostradas en la exposición del lobby de la edificación en la actualidad, se pueden ver a los alumnos durante una clase de manualidades). Como resultado de estas últimas clases se exhibían, en ese entonces en una sus aulas, dos maquetas hechas a la perfección por los alumnos. En una de ellas se representa el antiguo torreón El Palomar, y la otra a la Escuela Normal de Oriente.

En su Planta Baja funcionaban cuatro aulas destinadas a cada uno de los cuatro cursos que representan los estudios superiores correspondientes a la graduación de Maestro Normal, según Leopoldo García, estaban distribuidos de la siguiente forma: “en la parte sur del edificio están los de primer y segundo año, y en la parte norte, las de tercero y cuarto año”

Otras áreas que conformaban la escuela eran: el Aula Magna “Floro Pérez”, destinada a la música y con una capacidad de 8×16 metros; la Escuela Superior Anexa, donde se preparaban los estudiantes que aspiraban a ingresar a La Normal y cuya primera directora fue Elisa González, según consta en una pequeña tarja de mármol colocado en la base que soporta el asta de una bandera; la Biblioteca, con su admirable colección de textos en lengua castellana; y los amplios terrenos deportivos en los cuales se practicaba fundamentalmente baloncesto.

Hoy en día.

En 1998 el edificio principal fue objeto de proceso de restauración y ese mismo año fue declarado Monumento Nacional.

Atrás parecen haber quedado los tiempos en que el santiaguero atravesaba la empinada carretera interior de La Normal, para llegar rápidamente desde Trinidad hasta la Plaza de Marte, y viceversa, dejando escapar un gesto de fastidio si en alguna ocasión veía cerrada las enormes verjas de uno u otro lado.

La Normal es vista por los transeúntes desde la fría distancia de “lo prohibido”, absteniéndose de ser testigo de una edificación de no pocos atractivos arquitectónicos, y de una profunda huella histórica.

A los pies de la Edificación principal aún se extienden los terrenos deportivos de la Escuela, por suerte, ajenos a las limitaciones de las áreas cercanas. Allí, todavía es común ver a no pocos santiagueros, y santiagueras, practicar diversos deportes, aun cuando con el transcurso del tiempo el abandono ha ido haciendo mella de las instalaciones, que asemejan desde la distancia el polvoriento escenario de una película del oeste.

Sin embargo, la silueta majestuosa de la Sierra Maestra en permanente retozo con la bahía, la zigzagueante telaraña de calles que desciende presurosa hasta la Alameda, el reflejo del sol sobre el mar de techumbres que brotan desde las laderas del terreno en declive, alivian los ánimos de quien llega hasta los perímetros excluyentes de La Normal y regalan así, la verdadera experiencia a recordar.

Himno de la Escuela Normal de Oriente.

Hosanna Normalista
cantemos a la escuela
que rauda el alma vuela
de suave ritmo en pos.
Hosanna, Hosanna, Hosanna
cantemos sin demora
que llegó la hora,
de levantar la voz.
De la escuela en las aulas austeras
recibimos la luz del saber,
y en las pruebas de examen severas
nuestra dicha es el triunfo obtener.
Juveniles los ecos llevemos,
de las aulas al son del laúd
al probar que aprendimos cantemos
del maestro la ciencia y virtud.


Ingenio La Victoria. Jibara. Oriente.



Fue fundado por Santiago Patterson y Roberto Frances durante la primera mitad del siglo XIX. Posteriormente fue adquirido totalmente por la familia Frances. Para 1868, tras complicados litigios judiciales, pasó a ser propiedad del Don Atanasio Calderón de la Barca y Villa, acaudalado santanderinos que había fijado su residencia en Gibara.
En el propio año 1868 fue atacado y quemado parcialmente por fuerzas de Julio Grave de Peralta, que liberaron a 32 de sus esclavos. El resto de la dotación, unos 96, habían sido encerrados por su dueño en Gibara.
Ante este hecho Calderón decidió fortificar la propiedad, y mandó a construir dos fortines, uno de los cuales ha llegado a nuestros días. Esta torre fortificada posee un diseño único en el territorio. Su planta es un endecágono conformado por 11 lienzos de unos 2.10 metros de ancho, excepto el de la puerta que mide 3.70 metros. Es una torre de dos cuerpos y prismas de unos 7.70 metros de altura. Se destaca en él que posee cinco puertas en el segundo nivel, cuyos vanos tienen un diseño apuntado que le imprimen un singular encanto artístico. Los muros son de mampuesto de 0.60 metros de grosor estructurados por ladrillos, material que también se usó en los dinteles arqueados del fortín. En los lienzos de pared en que no se construyeron puertas se abrieron dos hiladas de aspilleras, unas 15 por cada nivel. Interiormente presenta dos plataformas y fue recubierto con un repello sobre la base de cal. Es uno de los pocos que conserva algunos maderos de la azotea. Un parte del 13 de abril de 1872 nos reporta una acción en este ingenio y áreas aledañas.
 
“En la misma noche (alrededor de Gibara) el subteniente Néstor Proenza- divide en 2 partes sus fuerzas: una a su mando; otras a las órdenes del sargento de color Diego Patterson y simultáneamente atacan: el primero a Santo Tomas de la Campana (Campañá) ; tiene fuego allí y mata al maquinista y al mayoral, incendia algunas casa y bohíos y el segundo a “La Victoria” de Calderón, la toma, incendia las casas, toma 7 armas de fuego y se le incorporan voluntariamente diez negros.” 

No obstante lo anterior el ingenio La Victoria mantuvo su molida durante la Guerra de los Diez Años. En 1895 fue atacado e incendiado por tropas de Cornelio Rojas, por lo que no pudo moler durante esa contienda.

Tras un largo litigio judicial los herederos de Calderón perdieron la propiedad de la finca, que pasó a manos del capitalista gibareño José Homobono Beola Valenzuela tras el remate de una hipoteca.
Notas: 
(1) Cordoví Nuñez, Yoel.: Máximo Gómez: tras las huellas del Zanjón. Edit. Oriente, S de Cuba, 2005 p70..
(2) Memorias inéditas del historiador gibareño Andrés Avelino Pascual Mariño.

Demandan a gobierno cubano por desatención a veteranos de guerra.

Estas personas creyeron una vez en el comunismo…”




Cubamatinal/ El Municipio de Oposición en Santiago de Cuba prepara una demanda colectiva para denunciar el desamparo estatal a un grupo de veteranos de guerra, que viven en condiciones deplorables.
Santiago de Cuba, 17 de diciembre/ Agencias-Martí Noticias/ / La organización política está enfocada desde hace un mes en recopilar toda la información necesaria para presentar el caso a los tribunales: número de personas que viven en las casas, ingresos salariales, y condiciones constructivas de las viviendas, entre otros datos, registrados en fotos y videos.

“En la mayoría de las cosas con los que estamos trabajando están desatendidos y viven en una extrema pobreza,” precisó a martinoticias.comn Walter Clavel Torres, subdirector de la Agencia de Prensa Libre Oriental.

Clavel Torres indica que hasta el momento han registrado más de 50 casos de desatención a veteranos, pero por el momento han dedicado sus recursos a las 7 personas que viven en condiciones críticas.

“Al principio se acercó uno, llego a la Casa del Pueblo y preguntó cómo podíamos ayudarlo, que estaba una extrema pobreza, en una situación muy mala económicamente y a través de esta cogimos la idea,” cuenta el periodista independiente.
 
 
 
Una de las fotografías más conocidas de la guerra de Angola.
Un veterano cubano, mutilado, sigue viviendo en La Habana. 
Con una vara de hambre, en la miseria.
 

El Palacio del Marques de Arcos, mansión histórica en La Habana



Junto a la Casa de Lombillo, un palacio que data de comienzos del siglo XVIII, está ubicado el Palacio del Marques De Arcos, un edificio construido en 1741, de estilo barroco. Fue mandado a construir por el padre del primer marqués de la dinastía, un español llamado Ignacio de Peñalver y de Cárdenas que fue gratificado con el título por su valentía y lucha por defender a la isla de los invasores ingleses.

El palacio tiene dos fachadas, la principal es la que mira a la calle de la Merce y que tiene con balcones de rejas y arcos con columnas dóricas y y una hermosa escalera de estilo italiano.

Después de dejar de pertenecer a la familia De Arco pasó a ser la Casa de Correos y sede del Liceo Artístico y Literario también, pero con el paso de los siglos quedó medio abandonado. Cuando se puso de los reconstruyó y restauró a su estado original y por eso hoy es uno de los mejores ejemplos de arquitectura española colonial que hay en Cuba.

Hoy aquí funciona el Taller Experimental de Gráfica de La Habana y se dan cita muchos artistas cubanos y extranjeros que vienen a realizar litografías o serigrafías.


Vista por dentro.


Escalinata de Padre Pico. Historia.



Calle Pico en 1939.


Vista de la Calle Padre Pico desde la escalinata.


Escalinata de Padre Pico. Emplazada en la antigua Loma de Corvacho, llamada así por el apellido de un bodeguero que tenía su negocio en la esquina próxima. La escalinata fue construida por mandato del alcalde de la ciudad Emilio Bacardí y Moreau quien declinando el honor de que esta obra recibiera su nombre determinó dedicarla a quien fuera Dean de la Catedral, el Doctor Bernardo Antonio del Pico y Redín, por su vida ejemplar y el amor que tenía a sus feligreses y pueblo en general. Hoy, la escalinata de Padre Pico, junto a las otras, brinda a quien las sube un cansancio placentero y una vista inigualable con el aquel de haber transitado por algo tan genuinamente santiaguero. Así son las escalinatas de Santiago.

La escalinata de la calle Padre Pico sobre sale sobre el resto de sus similares pues sus 52 escalones (agrupados en trece bloques de cuatro peldaños cada uno, y doce bases de descanso), han sido testigos de trascendentales hechos históricos, “Se dice, con razón, que cada uno de los peldaños de Padre Pico puede contar una vivencia diferente. En la intersección de Padre Pico y Santa Rita, fue velado el cadáver del patriota Carlos Manuel de Céspedes, quien en 1868 inició la Guerra de Independencia (que en esa etapa duró diez años).

Este segmento de la urbe santiaguera, antes de adquirir sus peculiares escalones, existió bajo diversas denominaciones (Loma de Boca Hueca, Cuesta de Amoedo, Loma de Piedra y Calle de los Leganitos), aunque las que más tiempo sobrevivieron en la memoria popular fue la de Loma del Corvacho, nombre que tomara, tal y como menciona el artículo de Hernández Planas, del apellido del español Juan Corvacho, quien abriera una tienda de víveres en la esquina de Santa Lucía y la antigua Calle del Hospital; y el nombre actual de Escalinata de Padre Pico.

La calle Padre Pico no es la única de estas curiosas calles la ciudad. En total, las calles-escalinatas sobrepasan la quincena, algunas no tan glamorosas como Padre Pico o algunas del centro histórico de la ciudad, pero igual de empinadas, dos de ellas enlazan dos entrecalles con la carretera Central.

Símbolos de una urbe de por sí simbólica. El santiaguero agradece, en el desandar por su Santiago, la existencia de estas calles escalonadas, que alivian el ascenso por las empinadas cuestas de la “anatomía” de esta urbe oriental y, orgulloso, desde su último escalón otea con beneplácito la ciudad que se extiende en el horizonte.


Bernardo Antonio del Pico y Redín.

Nació en Santiago de Cuba el 20 de agosto de 1726 y fue bautizado en la Santa Iglesia Catedral nueve días después. La posición holgada de su familia le permitió darle al pequeño una educación muy cuidadosa que lo inclinó, desde muy temprana edad, a abrazar la carrera eclesiástica, la cual estudió en el Colegio Seminario San Basilio el Magno.
Joven aún, dados sus merecimientos e inteligencia, ocupó cargos de responsabilidad en la Iglesia Católica, como son los de Consultor de Santo Oficio, Cura Rector de la Iglesia de Santo Tomás Apóstol, Prebendado Racionero, Promotor Fiscal, Vicario Episcopal, Provisor y Vicario y Dean del Cabildo, este último, cargo con que fue distinguido por recomendación del Obispo y nombramiento del Rey.
Del Pico y Redín fue reconocido por su labor altruista y sus obras de “caridad y progreso”, siendo la más recordada la fundación de la Casa de Beneficencia. Se cuenta que días antes de su muerte, ante el temor de que “sus pobres” fueran abandonados, ratificó en la última voluntad de su testamento de fecha 10 de noviembre de 1813, que todos sus bienes fueran heredados por dicho establecimiento, como en efecto se hizo.
El Padre Pico falleció en esta ciudad y fue sepultado en la Iglesia Catedral, el 14 de noviembre de 1813.


sábado, abril 21, 2012

El Departamento de Estado investiga la reclamación de los Fanjul sobre un Sorolla




El Departamento de Estado está investigando la reclamación establecida por la familia Fanjul sobre una pintura del Puerto de Málaga por Sorolla de 1910, la cual se alega se encuentra ilegalmente en manos de un negociante de arte.
Los Fanjul plantean que el vendedor, un italiano-argentino, adquirió esta obra y otras de la colección familiar cuando Cuba vendió cientos de pinturas durante la crisis económica tras la caída de la Unión Soviética.
De acuerdo al Financial Times, muchas de estas obras confiscadas han estado circulando en el mercado de arte internacional, pero los Fanjul y otras familias han listado sus colecciones con el Art Loss Register (ALR), una base de datos de obras de arte robadas.
Se trata de un problema complicado, porque los gobiernos europeos reconocen a Cuba y aceptan la confiscación de las colecciones, pero de acuerdo a la Ley Helms-Burton, es ilegal comerciar con propiedades confiscadas por el gobierno cubano. Si el Departamento de Estado encuentra culpable al vendedor de arte, el hecho podría tener un gran impacto en el mercado de obras procedentes de Cuba.

La casa del Ron. Fundacion Habana Club.

El Museo del Ron, tiene por sede a la mansión de los Condes de la Mortera, en la calle San Pedro (Avenida del Puerto) # 262, esquina Sol, en La Habana Vieja.  Propiedad del consorcio Habana Club Internacional.

Havana Club es una marca de ron que es fabricado en Santa Cruz del Norte. La marca fue establecida en 1878 por José Arechabala, nacido en Gordexola, Vizcaya y fue nacionalizada (robada) en 1959 por el gobierno cubano. Desde 1993 es producido por el consorcio Havana Club Internacional, el cual es un Joint venture entre Pernod Ricard y el gobierno cubano.
El ron Havana Club es comercializado en el exterior por el productor de bebidas Pernod Ricard.
La entrada cuesta 6 dólares, un ciudado cubano no puede visitar el museo, por lo elevado de los precios y su pago es en moneda extranjera.

Mansion robada, marca de ron y fabrica robada por la revolucion cubana.



El museo reproduce con fidelidad el proceso tradicional de fabricación del ron, desde el campo de caña, los talleres donde se fabrican los barriles de roble, la galería de la caña con sus trapiches originales y hasta reproducciones en miniatura de una locomotora antiquísima (1902).  Cuba fue el primer país latinoamericano en tener trenes.




Maqueta de un batey azucarero, del ingenio azucarero Esperanza 1930, obra del maquetista cubano Lázaro García, e idea de Eusebio Leal, representa la fabricación del azúcar, la tradicional destilería, el batey o comunidad aledaña y un ferrocarril en constante movimiento, evocando la época de la esclavitud, de las grandes plantaciones de caña, trapiches, bohíos y la maquinaria de vapor.
Quien ha visitado un ingenio sabe que lo primero que te envuelve es el olor a cachaza, pues bien, la maqueta destila este aroma, y es tan realista, que parece estar en un central verdadero.
La minuciosidad llega hasta el alegre pitar del tren, cuando echan a andar las diminutas locomotoras de vapor (de la marca alemana LGB) preparadas para tirar los carros de caña, halar y mover casillas, carros tanques y planchas, desde los cañaverales hasta el ingenio, o desde la industria al puerto, los evaporadores y sus enfriaderos trabajan con un sistema real de agua natural, de la chimenea sale fuego, en el campo se ven los macheteros en plena faena, y las mujeres que les cocinan.
Esta maqueta fabulosa recibió el reconocimiento de la revista LGB Telegram en el año 2000, en Pennsylvania, Estados Unidos, consistente en un clavo de ferrocarril en miniatura, de oro 14.









Plancha que servía para hacer las etiquetas del Ron


Escultura de un trabajdor del central a la entrada del museo.













El personaje: Bigote de gato.



Este notorio personaje se llamaba en realidad Manuel Pérez Rodríguez y se distinguía por su negro bigotón, así como por sus extravagancias que inspiraron a Jesús Guerra a componer las guarachas “El disgusto de Bigote” y “Bigote Gato es un gran sujeto”, interpretadas por Daniel Santos.
Nacido en Candamo, Asturias, el cuatro de diciembre de 1910, Manuel Pérez llegó a Cuba en 1914. En el año 1926 para anunciar su bar Tertulia situado en Teniente Rey No. 308, entre Aguacate y Compostela, en la Habana Vieja, decoró su auto con anuncios que despertaron la curiosidad de los paseantes.

Un anuncio con ruedas ya en el año 1926



Bigote, cantinero de vida bohemia, fue presidente del Club de los Noctámbulos y del Tribunal de los Locos, este último un simpático programa de la televisión cubana, se hizo famoso y querido.



Aunque falleció el once de julio del 2003, se memoria perdura gracias a los esfuerzos del conocido caricaturista cubano Francisco Blanco y de la Federación Asturiana.



Fuente:Mercy





Hermoso puente.

Arquitectura singular.


Algún arquitecto con visión futurista ha diseñado este puente que mereciera el ser incluido entre las Maravillas construidas por el hombre. Quienes caminen sobre él se ahorran las dudas existenciales, pues a nadie se le ocurrirá preguntarse ¿Hacia dónde vamos? Eso sí, es ideal para los suicidas, imposible un clavado sin quedar clavado en su fondo, y si se sobreviviera a este intento, la toxicidad del agua haría el resto.
Su ubicación: en la provincia de Pinar del Río
y cuidadito con reírse de los pinareños ehhh…

En honor a los veteranos de la Brigada de Asalto 2506


Esta semana se cumplen 51 años del momento en que un grupo de exilados cubanos, que se ofrecieron como voluntarios para participar en una operación militar que buscaba derrocar a Fidel Castro, tocaron tierra en las playas de la Bahía de Cochinos. Fueron armados y entrenados por el gobierno estadounidense, pero la ayuda y el apoyo aéreo prometido nunca se materializó y los brigadistas fueron abandonados, el 19 de abril de 1961, sin oportunidades de escapar de la isla.
El fiasco de la Bahía de Cochinos ha pasado a la historia como uno de los errores estratégicos más grandes de la política exterior estadounidense y ha manchado para siempre el legado de la administración de John F. Kennedy.
La malograda operación dejó como saldo 104 muertos -incluídos cuatro pilotos estadounidenses- y más de 1,100 brigadistas presos. La mayoría de ellos tuvo que cumplir 20 meses de cárcel en las mazmorras de una prisión llamada, irónicamente, El castillo del príncipe. El gobierno de Fidel Castro finalmente los entregó a sus familiares en diciembre de 1962, a cambio de comida y medicinas.
 
 

viernes, abril 20, 2012

Prefiero morir aquí que volver a Cuba.


Un cubano, al que le ha caducado el permiso de residencia, amenaza con tirarse de un 2º piso en Berango.
Araitz Garmendia
 Domingo, 20 de Junio de 2010.

El hombre amenazó con arrojarse desde la ventana ante la mirada de un agente y con una bandera de Cuba bajo el alféizar. (Jose Mari Martínez)

Bilbao. Prefería morir aquí que volver a Cuba pero, finalmente, la Ertzaintza evitó ayer que un varón se arrojara desde una de las ventanas del inmueble donde residía, en régimen de alquiler, situado en la localidad vizcaina de Berango.
Todo comenzó sobre las doce del mediodía de ayer, cuando un hombre decidió subirse a una de las ventanas de la vivienda que habitaba ya que, según sus palabras, le iban a devolver a Cuba, su país de origen, algo a lo que él no estaba dispuesto en ningún caso. Uno de los vecinos fue quien tomó la decisión de avisar a las autoridades e informó a la Ertzaintza de que el hombre estaba chillando y se había atrincherado en la vivienda donde vivía. Informó además que no permitía la entrada al resto de inquilinos que residían en el piso con él. Según el testimonio del testigo, el varón amenazaba con tirarse desde la ventana, situada en un segundo piso. Al lugar se acercaron bomberos, agentes de la Er-tzaintza y personal de la DYA por lo que pudiera pasar.
Uno de los agentes de la Policía vasca subió hasta el balcón situado al lado de la ventana, en la que además tenía colgada la bandera de su país, para intentar disuadirle de sus intenciones. El dialogo mantenido surtió efecto ya que, unos minutos después, el hombre desistió de sus intenciones de arrojarse por la ventana, aunque seguía afirmando que prefería morir aquí que tener que regresar a Cuba. El individuo fue trasladado sano y salvo hasta el hospital de Cruces debido a la gran alteración psíquica que presentaba tras el desagradable suceso.
Después de llevar al individuo al sanatorio, la Ertzaintza se dispuso a realizar una inspección al inmueble. Fue entonces cuando, a través de la documentación allí encontrada, los agentes de la Unidad de Intervención de la Policía vasca pudieron, finalmente, confirmar la situación del varón, que tenía vigente una orden de expulsión del Estado para regresar a su país de origen, Cuba. Ante la situación que se produjo, varias personas se congregaron en la zona, situada en el barrio Axgane de la localidad vizcaina, aunque todo acabó sin más incidentes.

jueves, abril 19, 2012

Educacion gratuita en Cuba?, jamas ha existido.


Otra de las mentiras de Castro.
Educacion gratuita en Cuba?, jamas ha existido, muy cara debe pagarse, envian a los estudiantes al campo para hacer rudos trabajos agricolas, ademas les imponen en otras areas trabajos voluntarios de limpieza y actividades donde le ahorran al gobierno mano de obra asalariada, a muchos los envian en misiones internacionlistas donde pagan con su vida y sus libertades, dejan de ser ellos mismos para ser un instrumento del estado, quien cobra en esas misiones es el gobierno. Donde esta la educacion gratuita?, pura propaganda comunista.

Otra de las mentiras de Castro.

Campesino actual en Cuba. Estas imagenes eran las que nos ensenaban en los colegios, diciendo que ocurrian en el tiempo de Batista y que la revolucion acabo con la pobreza, la desigualdad y el analfabetismo.  Dijo que tendrian maquinarias para trabajar los campos. Aqui estan las pruebas de sus mentiras.  No han adelantado nada desde el tiempo de la Colonia.