lunes, noviembre 19, 2012

Faro de Lucresia, Holguin. Historia.

 
Cuba ocupó siempre una posición estratégica en el Mar Caribe en cuanto a la navegación siendo casi punto de llegada y punto de partida de todas las naves de los siglos pasados que iban o venían de Europa. Debido a que hoy la principal actividad de la isla es el turismo, muchos han redescubierto los viejos faros y los han incluido en las guía turísticas, y lo cierto es que la isla cuenta con bastantes de estos añejos ejemplares.

Uno de ellos es el Faro de Punta o Cabo Lucrecia, ubicado en Holguín. Se trata de una construcción de 1868 que está ubicada precisamente en el extremo oriental de Playa Larga, el extremo mas saliente entre la bahía de Nipe y el puerto de Narano. Es un sitio de costas bajas y rodeado de peligrosos arrecifes, en una palabra un sitio peligroso para los barcos de calado escaso, así que era urgente la necesidad de un faro.

Fue construido en parte por presos debido a que la escasez de mano de obra y el sitio de edificación eran extremos. Pero bien, que todavía hoy se alza con su escalera caracol de 168 escalones, 33 de piedra caliza y 135 de hierro fundido y una cámara de iluminación donde hoy se ha instalado un equipo moderno que permite ver su luz desde unas 4 millas, mas del doble del diseño original. Fue difícil y ardua su construcción pues la madera se traía de montes que estaban a 10km, las herramientas y herrajes se traían de pueblos vecinos y el agua desde una distancia de 9km.

La primera piedra se puso en 1861 y el 10 de octubre de 1868 se prendió por primera vez su luz. A su alrededor el visitante de hoy en día todavía puede ver restos de cantera, hornos de cal y demás. En su interior hay un patio con un aljibe y una habitación con documentos, fotos y objetos relacionados con la construcción del Faro de Punta Lucrecia.