miércoles, octubre 31, 2012

Los Zafiros.

 
 

 Quizás la generación actual no conozca mucho sobre Los Zafiros; aquella agrupación vocal que la suerte y el azar los unió en una azotea de la calle Campanario en La Habana para configurar uno de los cuartetos (y por qué no, un quinteto) más emblemáticos de la música en Cuba.

Recuerdo que siendo apenas un niño me deleitaba por la radio o la TV de casa con las canciones de estos chicos y que muchos de nuestra generación se aprendían de memoria sus canciones. Corría la segunda mitad de los años 60's y las emisoras colocaban 'Bossa Cubana', 'Mi Habana', 'La Caminadora', 'Puchunguita' y muchas otras que fueron siempre éxitos del agrado del público en general. Era la época de Los Beatles, de Estela Raval con Los Cinco Latinos, de los inicios del Programa "Nocturno" de Radio Progreso, de las noches de Cabaret en una Habana que se debatía entre lo viejo y lo nuevo. Fue una época donde Los Zafiros interpretaron el Calypso, la conga, el bolero, la balada, el guaguancó, el bossa nova, la zamba, el soul, el twist entre muchos géneros que nos hacía recordar la etapa de oro de The Platters y The Mills Brothers and The Modernaires en norteamérica con una forma coral musical denominada "du-duá", que sin tener algún sentido servía para acompañar a la principal voz de la canción que se estuviera cantando.

La mayoría de los cubanos de aquellos tiempos vivieron impregnados de idealismo, cuyo "escape" se concentraba en la música y en las actividades nocturnas, incluyendo los famosos carnavales habaneros que por aquel entonces se desarrollaban a todo lo largo del Paseo del Prado, desde el Capitolio Nacional hasta el Castillo de La Punta. Escuchaba a muchos mayores preguntar en qué lugar cantarían Los Zafiros esa noche o en qué tarima del Carnaval se encontraban ... eran una especie de captores de multitudes y eternos enamorados de lo que a diario hacían.

Cuentan que Los Zafiros nacieron en 1962, cuyos integrantes Ignacio, Miguelito, Kike y El Chino se convirtieron en ídolos de la noche a la mañana. Les decían "4 voces y una guitarra", pues para aquel entonces los pianos comenzaban a ausentarse de los locales nocturnos de La Habana.

La historia de Los Zafiros todavía se cuenta en cualquier barrio de La Habana, sobretodo en Cayo Hueso; las de sus días de gloria, como también las de su decadencia.

Fuentes no confirmadas indican que la idea original de Los Zafiros fue de Leoncio Morúa (Kike) y Miguelito Cancio, quienes le "proponen" al compositor y guitarrista Néstor Milí la formación de un grupo musical. Al ser receptivo con la propuesta, el propio Néstor Milí se dio a la tarea de buscar a los demás integrantes y es cuando encuentra en la Barbería de Oquendo y Virtudes a Ignacio Elejalde que acababa de llegar de Europa, el cual se encontraba con una guitarra cantando "Canción de Orfeo". De inmediato Néstor Milí le pregunta a su barbero y amigo sobre aquel muchacho sentado en un rincón, surgiendo una conexión instantánea entre ambos.

Al siguiente día Ignacio presenta a Eduardo Hernández (El Chino) en la casa de Milí, ubicada en la calle Valle 102 esquina San Francisco de Centro Habana, donde también se encontraban Kike y Miguelito Cancio. De inmediato se acoplaron las voces con la propia "Canción de Orfeo".

Después de 50 años esta canción ha resultado ser el tema principal de la película francesa filmada en Brasil "Orfeu Negro", ganadora de múltiples premios internacionales.
Por cuestiones de la vida parecía que el predestinado a ser el guitarrista era Manuel Galbán, pues Néstor Milí, a pesar de haber "aglutinado" a los principales exponentes, decide separarse del grupo por problemas de salud y desavenencias con el resto de los muchachos, los cuales necesitaban un director musical. Fue así que el pianista y guitarrista Manuel Galbán se incorpora, grabando en diciembre de 1963 un sencillo con "La Caminadora" y "Mi Oración".

En 1964 Los Zafiros se escuchan repetidamente en vitrolas y emisoras radiales, por lo que se presentan en el programa de televisión "Música y Estrellas" dirigido por el estelar Manolo Rifat y en agosto de 1965 alcanzan su mayor éxito, pudiendo recorrer gran parte de Europa (París, Varsovia, Praga, Berlín, Moscú y otras ciudades), en compañía de otros reconocidos artistas de la isla durante 4 meses. Como dijera Rafael Lam: "Los Zafiros lo tuvieron todo para triunfar y triunfaron. Su estilo impetuoso, su pujanza rítmica, su dominio de la cancionística lo fundieron con un alto nivel artístico y popular. Lograron maravillas con sus voces".

Manuel Galbán, quien recientemente falleciera como músico activo expresó: "Ellos se descubrieron a sí mismo; eran buenos muchachos, solo que no estaban preparados para todo el éxito logrado. Fueron de pueblo como Benny Moré".

Sin embargo, recientemente la TV de Miami daba a conocer una entrevista con Miguel Cancio, el único sobreviviente del icónico grupo vocal, donde se aclaraban una serie de conceptos que la prensa había tergiversado a lo largo del tiempo. Los siguientes spots muestran lo delicado que resultó el tema, cuando de jóvenes talentosos se trataba y que marcaron un hito histórico en la música cubana.

Durante los meses de noviembre y diciembre de 2001, el productor y director Lorenzo DeStefano y su equipo, filmaron más de 60 horas de entrevistas y actuaciones musicales en Miami y La Habana. Dos de los miembros de Los Zafiros, Miguel Cancio y Manuel Galbán, cooperaron completamente con esta producción. Muchos prominentes músicos cubanos tales como, el bajista de Buena Vista Social Club Orlando ‘Cachaito’Lopez, Juana Bacallao y Oscar Aguirre fueron filmados durante sus actuaciones y en entrevistas. Conocidas personalidades del universo musical cubano como Rosita Fornés, Los Papines, y el salsero Manolin ‘El Medico de Salsa’ también proporcionaron sus perspectivas. Un número de miembros y de amigos de la familia de Los Zafiros en La Habana y Miami compartieron generosamente vibrantes memorias del grupo, así como de sus propias vidas. “Music from the edge of time” (Música desde el borde del tiempo) ofrece la música de Los Zafiros y sus memorias, como punto medio de unión entre aquellos que fueron separados por distintas circunstancias.

Los bien conocidos musicólogos americanos Tom Schnabel y Alan Geik, también contribuyeron con entrevistas junto con Arturo Gómez de la WDNA-FM Miami y los músicos Cubano-Americanos Luis Conte y Harry “El Chino” Kim. El cineasta Howard Dratch (“Roots of Rhythm”) y Nick Gold, productor ejecutivo del Buena Vista Social Club, quienes compartieron sus experiencias en el campo de la música del Caribe y del Mundo.

Al final de la historia, es la música y no el fallecimiento del grupo el que porta su legado. Juntando las desiguales hebras de la historia política y la música cubana, este largometraje documental presenta un vivido, movido y balanceado retrato del notable suceso musical que fueron Los Zafiros. Esta película también explora la emocionalmente compleja experiencia del fundador de Los Zafiros, el Cubano-Americano Miguel Cancio que vuelve a sus raíces musicales y a su familia en Cuba . “Música desde el borde del tiempo” ofrece la música de Los Zafiros y sus memorias, con la idea de reunir a la gente separada por largo tiempo debido a las circunstancias políticas.