lunes, agosto 13, 2012

Ley de Ajuste Cubano.


La Ley de Ajuste Cubano, en inglés Cuban Adjustment Act, Pub. L. 89-732 (CAA) fue originalmente promulgada en 1966, retroactiva a la toma de poder castrista en la revolución de 1959.

Aunque modificada posterior y sucesivamente tanto en su texto como en su interpretación, la ley sigue en plena vigencia porque el régimen de Fidel Castro, ahora a la nueva cabeza de su hermano Raúl, de facto continúa...
en el poder 53 años después. Técnicamente el Congreso de EEUU ya ha declarado abolida esa ley, pero gracias a la eficiente gestión del ahora ex miembro de la Cámara de Representantes de EEUU Lincoln Diaz-Balart, éste logró hace unos años (heroica y brillantemente, comento yo) que la abolición no entrara en vigor “mientras subsista un gobierno comunista en La Habana”.

El “ajuste cubano” (como se denomina esta ley en lenguaje simplificado), provee actualmente que todo cubano que llegue a EEUU “inspeccionado y admitido” por las autoridades de Inmigración de EEUU, a l año y un día de su arribo puede pedir y obtener sin demora la residencia legal permanente en EEUU, privilegio singular y extraordinario dado que el país no otorga este beneficio cimentario a los nativos ó ciudadanos de ningún otro país del mundo. Todavía más, el ajuste cubano se concede no solamente al cubano, sino que se extiende al cónyuge (esposo o esposa) y a los niños del cubano cualquiera que sea la nacionalidad de ellos. Por ejemplo, un cubano se casa con una colombiana y a lo largo de viajes de negocios ó de placer, prcrean dos hijos, uno nacido en Brasil y otro en Paraguay -- todos ellos son elegibles a recibir este beneficio bajo la CAA cuando hayan cumplido el año de su presencia legal en EEUU. Otro beneficio que, a diferencia de la ley general de inmigración, otorga la Ley de Ajuste Cubano, es que el beneficiario queda exento de demostrar que no va a ser carga pública para el gobierno de EEUU, vale decir, no se le exige affidavit of support (garantía de sostenimiento).

En la práctica, lo único que dificulta (y a veces impide) que un cubano ó su cónyuge obtenga todos estos beneficios inmigratorios, es que el solicitante sea inelegible para el ajuste por violaciones criminales de conducta, pasada ó presente. Aun en esos casos extremos, ese cubano no será deportado ni expulsado de EEUU, sino que recibirá permiso de trabajo y de presencia acá, aunque no adquirirá la residencia en sí. Esta última situación, curiosa paradoja, no nace de algún gesto de buena voluntad del gobierno de EEUU hacia los criminales –la cual no existe-- sino de la negativa general de La Habana en aceptar la devolución a Cuba de cubanos deportables por el gobierno de EEUU.

La CAA ha servido de base durante las últimas 5 décadas para el asentamiento en EEUU de más de dos millones de cubanos. Desde1994, sin embargo, el gobierno ha restringido el acceso de cubanos que tratan de llegar a EEUU irregularmente en botes ó lanchas ó cualquier cosa que flote. Ahora se diferencian los cubanos en dos categorías: los de “pies secos”, que logran pisar tierra firme de EEUU, y la de “pies mojados”, capturados por los Guardacostas en alta mar, que no los acoge la CAA y que, para su decepción y desgracia, se les transporta de regreso a Cuba. De ahí que la subrepticia travesía marítima de cubanos que huyen del fidelismo constituya un capítulo dramático, fuente de muchas lágrimas cuando no logran pisar costas de libertad.

MANFRED ROSENOW.
abogado y periodista de MiamiVer más