martes, mayo 15, 2012

Leyenda de la hermosa Playa, Maria La Gorda.



 Ubicada en una ensenada de la Bahía de Corrientes, Península de Guanahacabibes, se encuentra una de las playas más pintorescas del paisaje cubano: la de Maria La Gorda.

Su nombre se achaca a una leyenda. Cuentan que un grupo de piratas provenientes de Venezuela, llegaron hace siglos a esa zona de la costa sur de Pinar del Río, en el extremo más occidental de Cuba, traían consigo a una joven muy bonita y pasada de libras, a la que habían tomado como rehén durante un asalto a un bar en aquel país sudamericano.

Al llegar a ese rincón pinareño levantaron una casa de guano en la costa arenosa de la llamada Ensenada del Resguardo y tiempo después se marcharon para no volver jamás.
 
María quedó sola y desamparada, comenzó a comerciar con agua potable y también con su cuerpo. Dicen que sus baños y rituales eran sorprendentes y aquel sitio pasó a llamarse Los Senos de María La Gorda.

Según versiones, ella murió en aquella playa muy vieja y más obesa que nunca, aunque nadie sabe donde está enterrada. La zona constituye un paraje con abundantes sitios idóneos para el buceo por la excelencia de sus multicolores fondos marinos, con aguas transparentes y resguardadas de las corrientes del Golfo.