sábado, abril 28, 2012

¿Quién era el cubano que murió en el Titanic?







Los datos del cubano que aparecen en la Enciclopedia Titanica y vista de su tumba en el cementerio de Halifax, Nueva Escocia en Canadá.

Este año se cumple un siglo del trágico hundimiento de trasatlántico “Titanic” en su fatal travesía de Europa a Estados Unidos al colisionar con un gigantesco y peligroso iceberg no muy lejos de las costas de la ciudad de New York.

Entre los cientos de víctimas del Titanic había también un cubano cuya identidad nos era desconocida. Pero uno de esos oyentes con habilidades de “Duende sabueso”, se encargó de la tarea de las averiguaciones y nos acaba de enviar la información con los datos precisos del ciudadano cubano que pereció en el hundimiento en 1912, de la nave considerada en esos tiempos como el trasatlántico más grande y seguro que jamás hubiera cruzado los mares hasta entonces.

Según la información que nos ofrecen, el cubano que murió en el naufragio del Titanic se llamaba Servando José Florentino Ovies y Rodríguez, de 36 años de edad, residente en la ciudad de La Habana, Cuba.

Este pasajero cubano al parecer estaba de vacaciones en Francia y decidió regresar a La Habana vía New York en ese viaje inaugural del Titanic que iniciaría su travesía el 10 de abril de 1912. Salió del puerto británico de Southamton e hizo escala en el puerto francés de Cherburgo, donde recogió pasajeros, entre estos al cubano Ovies.

El número del boleto de viaje del desafortunado Servando José Florentino Ovies Rodríguez era el PC 17562 con derecho a alojarse en el camarote D 43, en la cabina de Primera Clase, donde viajaban los pasajeros de más afluencia económica.

El cuerpo sin vida del cubano muerto en el naufragio del Titanic fue rescatado del mar el día 15 de abril, siendo su cadáver clasificado con el número 189 en la relación de victimas de aquel trágico accidente que ha pasado a la historia como el desastre marítimo más grande de todos los tiempos.

Ha pasado un siglo del hundimiento de Titanic. Descanse en paz el cubano Servando José Florentino Ovies Rodríguez. Que nunca es tarde para decirle a un muerto que vaya con Dios.