sábado, abril 28, 2012

La tumba del Domino.




La Tumba del Dominó.

Una ficha —el doble 3— cierra la sepultura.
 
La historia es la siguiente: Juana Marín, una anciana cubana fue seguidora de este juego toda su vida y lo jugaba con indudable destreza.  
 
El 12 de marzo de 1925 esta señora, para quien constituía una cuestión de honor ganar o perder una partida, jugó la última de ellas. Cuando ya pensaba “pegarse”, otro contrincante le puso la última ficha, asi que por no poder colocar el doble 3 que tenía en la mano, le costó la vida el 12 de marzo de 1925 cuando sufrió un infarto.
 
Cuentan que para asombro de los presentes en el juego aun después de muerta sujetaba en sus manos la ficha que hoy distingue la Tumba.
Sus familiares decidieron tallar en mármol la fatídica ficha y, a un costado de la tumba, la secuencia del juego en el momento del desenlace.
 
¡Cosas del dominó!