sábado, enero 28, 2012

La Cagantina.



Por ser hoy un dia tan especial para los que amamos a Marti, a qui les dejo una poesia muy poco conocida de el ,espero que les alegre el dia...!!!!

" LA CAGANTINA"
( Poesía poco conocida de José Martí )

...
CUANDO MARTÍ ERA MUY JOVEN Y ESTABA EXILIADO EN ESPAÑA Y VIVÍA EN ZARAGOZA, HABÍA EN LA CIUDAD UN CAFÉ EN EL QUE SE REUNÍAN TODAS LAS NOCHES LOS JÓVENES PATRIOTAS CUBANOS. DE ESA ÉPOCA ES SU CONOCIDA POESÍA " LA BAILARINA ESPAÑOLA". EN CAMBIO, ESTA OTRA HA TENIDO POCA DIVULGACIÓN.

PUES BIEN, MARTÍ Y OTROS EXILIADOS, SE REUNÍAN TODAS LAS NOCHES ALREDEDOR DE UNA GRAN MESA REDONDA DE MÁRMOL BLANCO QUE HABÍA EN EL CAFÉ Y SE PONÍAN A TOMARSE UNOS TRAGUITOS DE VINO Y A HABLAR DE LA LIBERTAD Y A "CONSPIRAR". UNA NOCHE, AL LLEGAR, VIERON SOBRE EL MISMO MÁRMOL DE LA MESA UNA ESTROFA INSULTANTE ESCRITA POR ALGÚN PENINSULAR.

LA ESTROFA DECÍA ASÍ.

" ESTOS PATRIOTAS CUBANOS
SON ANIMALES DE CERDA
SON TODOS UNOS MARRANOS
Y MAS MIERDA QUE LA MIERDA"

AL VER ESO, TODOS LOS JÓVENES SE IRRITARON GRANDEMENTE, PERO MARTÍ, SIN PERDER LA SANGRE FRÍA SACÓ SU PLUMA Y ESCRIBIÓ AL LADO LO SIGUIENTE, QUE TITULÓ:

"LA CAGANTINA"

ME CAGO EN PRIN Y TOPETE (dos generales españoles famosos)
EN SILVEIRA Y CASTELAR (dos oradores y politicos españoles famosos)
Y EN TODO PENINSULAR
DESDE MADRID A ALBACETE.

ME CAGO EN DOÑA ISABEL
LA REINA PUTA Y CABRONA
Y EN SU MINISTRO CARMONA
Y EN DON JULIO PIMENTEL. (Quien era amante de la reina.)

ME CAGO EN EL GUADALETE
Y EN TODA SU GENTE GUAPA
YO ME CAGO HASTA EN EL PAPA (Que en era español en ese momento)
Y POR CAGARME EN CONJUNTO
ME CAGO HASTA EN EL PUNTO
QUE OCUPA ESPAÑA EN EL MAPA.

ME CAGO EN ROMA Y CARTAGO
EN LAS ESTRELLAS Y EL SOL
Y SI DIOS FUERA ESPAÑOL
!! HASTA EN EL TAMBIÉN ME CAGO.

Como ven, José Martí tiene facetas que están ocultas y que algunos procuran mantener escondida. La poesía también es irreverente. Como lo debe ser la juventud. Y los viejos, qué sólo lo son quienes tienen el espíritu adocenado.
La juventud es en esencia un problema de espíritu....[Albert de Leon]